Martes, Noviembre 24, 2009
Hoy ha sido un día lleno de emociones… algunas han sido buenas y alegres… aunque mezcladas con dolor y pesar. Creo que fácilmente podría titular este día “de cal y arena”. Te cuento.
La mañana fue una larga reunión con Steve (hasta muy pasado el mediodía)… te confieso que estamos un tanto abrumados con lo que está sucediendo en la Iglesia… y como te dije, hubo de todo: tratamos problemas de la congregación, inquietudes ministeriales… la aprobación final de los nuevos diáconos (¡qué bendición!)…el estudio del estado de nuestras finanzas como Iglesia (créeme, la crisis ha tocado a las Iglesias)… planes sobre MetroAmérica 020 y otros detalles adicionales, trabajamos extensamente en los planes de construcción… compartimos algunas cargas personales el uno con el otro. Fue bueno… pero agotador.
Al salir de mi oficina vi como el Templo de nuestras Iglesia ya está siendo decorado de Navidad… otro año se ha terminado prácticamente. Increíble.
En la tarde prediqué en el funeral de la madre de un amado hermano de nuestra Iglesia, una mujer de Dios… con más de 60 años de conocer a Jesús y de un testimonio impecable… ¡qué bendición poder abrir la Biblia y presentar el evangelio ante una pequeña multitud de amigos de la familia! ¡qué fácil es hablar del cielo cuando muere un cristiano! Sin embargo, vi el dolor de la separación en su esposo de más de 5 décadas de casados y de sus hijos, nietos, sobrinos y demás familia. Vi a su iglesia (nuestra hermana se congregaba en las Asambleas de Dios) acompañar a su esposo y a las respectivas iglesias de los hijos hacerse presentes para despedir a una gran mujer. Fue triste, pero gozoso.
Al final de la tarde regresé a una reunión sobre la remodelación de una parte de nuestras actuales instalaciones (los ministerios afectados estaban allí representados)… al ver tanta necesidad me gozo por el ministerio que estamos haciendo… al ver tan pocos recursos (espacio y dinero) me siento un tanto frustrado. Una vez más: de cal y de arena.
Finalmente en la noche Patty y yo cenamos con una amada pareja de nuestra Iglesia (mis dos hermanos y sus esposas también estuvieron allí) y pasamos una velada increíble de amistad y buena conversación. Hablamos… de todo. Como uno de los comensales dijo sabiamente: una buena conversación es como un masaje en el alma. En algún momento mientras conversábamos pensé lo que muchos cristianos se pierden al aislarse los unos de los otros… y en medio de la alegría y el buen humor me sentí apesadumbrado por quienes no quieren o no se atreven a tener compañerismo con otros seguidores del Rey.
La vida es así… unas de cal y otras de arena.
Y tú… ¿cómo fue tu día?
Nos vemos mañana.
Lunes, Noviembre 23, 2009
Esta mañana en nuestro acostumbrado devocional de los lunes con el equipo ministerial de VidaNueva San Salvador, escuchamos a mi papá dar un estudio bíblico sobre uno de nuestros valores como organización: la excelencia. Esta es un área que -te confieso- estamos tratando de enfatizar en la manera en la que hacemos el ministerio… con vergüenza te lo digo, pero en mi calidad de líder percibo que hemos descuidado la búsqueda de la excelencia como la norma del ministerio. Una frase que mi papá dijo en el devocional quedó grabada en mi mente, y ha andado conmigo el resto del día: la excelencia requiere sacrificio.
Hmmm…. ese (dije yo en mis adentros) es precisamente el problema.
A la mayor parte de personas no nos gusta el sacrificio… ir la milla extra… esforzarnos por dar lo máximo de nuestra capacidad. Es todavía más difícil tener esta actitud como la norma de la vida… y tendemos fácilmente a acomodarnos buscando la solución más fácil. ¿No te sucede a ti? ¿No encuentras difícil estar pendiente de todos los detalles todo el tiempo esforzándote para que todo salga siempre “mejor que lo mejor”? (esa fue otra frase de mi padre hoy). Creo que le pasa a la cocinera en su cocina, al estudiante con sus calificaciones, al empleado con sus tareas. Pero… nadie desea que sólo des el 90% de tu esfuerzo… Dios tampoco lo quiere. Bueno, a ti mismo no te agrada la falta de excelencia de los demás. ¿Te gustaría volar con un piloto que falla el 10% de sus aterrizajes?… ¿o ser operado por un cirujano a quien se le mueren 10% de sus pacientes?… A mí… no. Pero, para ser excelentes estas profesiones tienen que hacer un sacrificio.
El sacrificio es negarse a hacer lo que quisieran hacer para lograr hacer lo que deben hacer.
¿Por qué no tener la misma actitud en el ministerio?
¿Por qué no observar el mismo código de conducta en la vida cristiana?
La excelencia requiere sacrificio. Punto.
Esta noche te animo a que hagas tu ministerio con excelencia. Ya sea que estés encargado de algo “grande” (¿qué es grande a los ojos de Dios?) o de algo “pequeño” (¿Qué es pequeño a los ojos de Dios?) da lo mejor de ti. Propónte a dar la mejor clase de Escuela Dominical que eres capaz de dar, el mejor estudio devocional, haz la mejor visita hospitalaria, predica el mejor mensaje, aconseja de la mejora manera… si tu posición es “simplemente” recibir a alguien en la puerta de la Iglesia usa siempre la mejor sonrisa y mira con transparencia a los ojos del visitante mientras le estrechas firmemente la mano.
Incluso si esto requiere un sacrificio.
Es que la excelencia… siempre requiere sacrificio.
Nos vemos mañana.
Sábado, Noviembre 21, 2009

Toma nota brevemente de como funciona esto del evangelismo y la pesca (estos son algunos pensamientos surgidos al considerar como Jesús lo hizo en Marcos 1):
1. Evangelizar debe ser Natural. Jesús lo hizo “mientras andaba” por el mar de Galilea… Jesús mismo no dependía de “campañas” o actividades de evangelismo que fueran organizadas. Aunque no estoy en contra de ellas, es evidente que la mejor manera de “pescar” es hacerlo de manera tan natural en el camino de tu vida como te sea posible.
2. Evangelizar debe ser Directo… pero no agresivo. Nota que Marcos 1:17 indica que Jesús les habló… quizás te suena demasiado evidente, pero es imposible que pesques si no les haces una invitación clara.
3. Evangelizar debe hacerse en un tono Positivo… nota que las palabras de Jesús no fueron ni parecidas a las de un tratado evangelístico actual. No les platicó teología, no entró en una discusión sobre la religión… no les enseñó la ley ni nada por el estilo. Sólo les dijo: “síganme y les voy a dar una razón eterna para vivir. Vengan detrás de mí y les enseñaré como se hace la verdadera pesca.”… un enfoque interesante ¿verdad?
4. Evangelizar se hace con intenciones proactivas de servicio. Por favor, no ganes a alguien para que se quede sentado en una silla de la Iglesia. Jesús llamó a Andrés y a Pedro… y de inmediato fueron a ganar a Juan y Jacobo. ¿Por qué deberíamos nosotros hacer las cosas diferentes a él?
Natural. Directo. Positivo. Proactivo…
¿Puedes intentar de pescar a alguien esta semana?
Nos vemos mañana.
Viernes, Noviembre 20, 2009
Viviendo a la luz de la segunda venida…ese es el título de la serie que Steve está predicando en Noche de Viernes… y quiero animarte a que dirijas tu atención hacia lo que allí estamos aprendiendo. El servicio de esta noche fue particularmente edificante… verdaderamente te lo recomiendo.
Este día fue especialmente difícil… demasiadas reuniones, demasiadas crisis, demasiados problemas escuchados… demasiado de todo. No me mal interpretes, hubo muchas victorias (y muy buenas), pero el balance final es que estoy especialmente agotado físicamente hablando. Sin embargo, esta noche me voy a acostar con el corazón renovado por lo que escuché a Steve predicar: hay que tener aguante en esta tierra si es que vivimos a la luz de la segunda venida de Jesús.
Eso es… música a mis oídos.
Eso estoy esperando…
¿Y tú?
Nos vemos mañana.
Miércoles, Noviembre 18, 2009
Saludos desde San Salvador… Patty y yo estamos de regreso en casa y listos para las actividades que traerá el fin de año (¡!)… así es, el fin del 2009 está muy cerca. Durante los vuelos de hoy viniendo de Colombia tuve un buen tiempo para meditar sobre un aspecto del pasaje que compartiré este fin de semana en VidaNueva San Salvador… me refiero a Marcos 1:16-18. Literalmente Marcos dice:
Andando junto al mar de Galilea, vio a Simón y a Andrés su hermano, que echaban la red en el mar; porque eran pescadores. Y les dijo Jesús: Venid en pos de mí, y haré que seáis pescadores de hombres. Y dejando luego sus redes, le siguieron (cursivas mías)
Si lees con detenimiento el pasaje anterior notarás que lo que el Rey hizo fue ofrecerles un cambio de identidad… él les propuso dejar de ser pescadores artesanales de peces y llegar a ser pescadores de hombres. El medio para llegar a ser pescadores de hombres era sencillo: tenían que ir en pos de él. Creo que a veces erramos al no ver lo literal de las palabras de Jesús… el cambio de identidad de una persona -de alguien que vive afanado en ser lo que su profesión hace a alguien que tiene influencia en lo eterno- es el llamado que Jesús nos ha hecho desde el principio. Piénsalo. Dios quiere cambiar lo que eres, no sólo lo que haces.
Y tú… ¿qué eres? ¿eres médico? ¿ingeniero? ¿ama de casa? ¿vendedor? ¿estudiante?… si lo piensas verás que todos estos términos se refieren a lo que haces y no deberían determinar tu identidad como creyente.
¿Profundo?… hmmm… no lo creo. Es más, me parece que es demasiado simple y sencillo como para pasarlo por alto.
Esta noche te animo a que reflexiones sobre tu identidad verdadera como seguidor de Jesús… y que empieces a portarte como tal. Eres un pescador de hombres para Jesús… y un pescador de hombres… ¡pesca hombres! Una pregunta válida es: ¿adónde está lo que has pescado a estas alturas de tu vida cristiana?
Allí te dejo la inquietud.
Nos vemos mañana.