Mucho que celebrar…

Han sido unos días en los que ha habido mucho que celebrar… ¡muy buenos! Para VidaNueva el clímax del fin de semana sucedió hoy en el Crowne Plaza en nuestra reunión de Koinonía… nos reunimos los 3 sitios (Miralavalle-Crowne Plaza-Lourdes) por primera vez bajo un mismo techo… hablamos del presente y un poco del futuro. De hecho, presentamos el video que te dejo a continuación y que explica a grandes rasgos nuestra estrategia Multisitio incluyendo algunos ajustes que sucederán en unas pocas semanas. Si eres parte de VidaNueva te animo a que tomes 7 minutos y le des un vistazo hoy mismo.

Este fin de semana en realidad fue bueno en más de un sentido… lo disfruté mucho. Entre otras cosas, VidaNueva San José celebró su segundo aniversario (IBVN Guate e IBVN Managua lo hicieron también recientemente)… de más está decir lo agradecido que me siento al tener el privilegio de ver la gracia de Dios en las obras en MetroAmérica 020. Además, esta noche todavía estoy repasando en mi mente Salmo 71, Josué 6, 1Reyes 19, 1Crónicas 16 y Nehemías 3… fueron los textos de 5 mensajes que prediqué entre el jueves y el domingo… en VidaNueva y en la Iglesia Credisa… quizás por eso me siento especialmente satisfecho… digamos que siento que sufro de un grado leve de “empacho” de predicación expositiva. Tuvimos ensayos para CDJ, actividades de penetración algunas colonias nuevas… mucho ministerio…para serte honesto, ¡me gusta!

Te dejo el video… estoy recopilando fotos de Koinonía… mañana las postearé.
Deseo para ti, que tengas una excelente semana.

 

Nos vemos mañana.

Algo más sobre el Hermano Pablo…

Esta noche estamos (casi) listos para Koinonía… sucederá en el Crowne Plaza en apenas unas horas… me gusta. Ya mañana por la noche tendré oportunidad de escribirte -si Dios así lo permite- sobre lo que suceda en esta especial reunión de VidaNueva. Quiero más bien hoy tomar 4 minutos de tu tiempo y dejarte con el video a continuación… en él, queda el último mensaje a la conciencia del Hermano Pablo (de quien te escribí anoche)… escrito por el mismo Hermano Pablo ¡hace más de 40 años! El video se titula “No lo crea” y fue una advertencia que este hombre de Dios hizo para aquellos que escucharan -algún día en el entonces lejano futuro- sobre la noticia de su propia muerte.
Vale la pena escucharlo… toma 4 minutos.

Nos vemos mañana.

Un panegírico desde la conciencia…

Las noticias volaron durante todo el día… hoy murió Pablo Edwin Finkenbinder, conocido por todo el mundo cristiano en América Latina como “el Hermano Pablo” y que impactó a generaciones por medio de su programa de radio (y columna periodística) llamado “Un mensaje a la conciencia”. Un hombre intachable, de esos “que ya no se hacen”, con una vida completa al servicio de Dios en compañía de su esposa (estuvieron casados 70 años y en el ministerio los mismos 70)… fue un pionero en el área de las comunicaciones cristianas, produciendo cine, radio y TV hace más de 50 años desde su amado El Salvador, el campo misionero que le vio convertirse en una figura de influencia continental en tiempos en los que trascender fronteras era poco menos que imposible… especialmente para “un evangélico”.

Yo le conocí brevemente hace un poco más de una década, cuando junto con Patty asistimos a una cena en su honor en la que los esposos Finkenbinder dieron testimonio de  ”los secretos espirituales” que les habían llevado a cumplir por entonces 60 años de matrimonio. Fue una noche inolvidable… todavía atesoramos algunas de las simples verdades que ambos compartieron esa noche.

No soy muy aficionado a hacer homenajes a siervos de Dios… creo que son eso… siervos. Pero en el caso del hermano Pablo, siento que es debido darle honor al que honor merece. Él es uno de esos casos en los que es fácil declarar que “su vivir fue Cristo y su morir le es ganancia”.
Ya está en el cielo… ya vio el rostro de Jesús. No me cuesta imaginar que el Rey le recibió diciendo: “Bien hecho, buen siervo y fiel; sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré… entra en el gozo de tu Señor”

Ha muerto un gran hombre; pero estoy seguro que él mismo diría que no era él el bueno, sino que su grandeza se debía a su Señor viviendo dentro de él.
Que desafío para los que quedamos aún sobre la tierra.
Se ha ido una vida que fue, en todo sentido, un mensaje a la conciencia.

Nos vemos mañana.