1000!


Saludos desde Bogotá!
Esta noche es especial para mí… hoy estoy escribiendo el post número 1000 de jcontreras.com… de manera ininterrumpida. Para mí eso significa muchas cosas… mil noches consecutivas escribiendo.. miles de experiencias, pensamientos y reflexiones que contar… el haber hecho muchos amigos por medio de los post y a pesar de la distancia… mucho ministerio que creo nunca sabré que sucedió… pero la cosa principal es que he tenido a mi Rey y Señor conmigo ininterrumpidamente cada día sin faltar uno solo… él me ha dado la fuerzas y la salud para escribir… y una conexión a internet para poder subir el blog! (con la excepción de una noche inolvidable en el fondo del cañón más profundo de la tierra en California…) ni BlackBerry pudo ayudarme en esa ocasión… así que lo escribí frente a una fogata en uno de los parajes más desiertos que puedas imaginarte en tierra de osos y lo subí unas horas más tarde al salir a la civilización.

Como te lo dije cuando todo esto comenzó el 25 de Octubre de 2007, “lo que quiero es exponer mis pensamientos como pastor, el rumbo que el ministerio lleva, las inquietudes y dolores de mi corazón, mis peticiones ministeriales y personales de oración. Y, cuando lo crea meritorio, algunas de las cosas que me suceden en la vida diaria de un simple mortal más”. Bueno, lo único que puedo decirte mil noches después es que mis intenciones siguen intactas… he tratado de ser fiel a ellas esperando que Dios tome lo acá escrito y lo aplique a la vida de otros que como yo, estamos con el deseo de seguir al Rey.

A través de estos mil días más de alguno me ha dicho que este blog tiene (de manera ingenua) demasiados temas personales de este servidor (no se trata de eso un blog?)… otros me han preguntado si no me es “esclavizante”, gravoso o molesto “tener que escribir” cada noche… la respuesta es siempre la misma: ¡No! Este es un ejercicio que me ayuda a mi a enfocarme cada noche en mi Rey y me permite mantener la conciencia de su continua presencia en mi vida… me deja ver las áreas de mi infidelidad a él y me recuerda de su constante gracia sobre mi, mi familia y el ministerio que él de manera inmerecida me ha encomendado. Al repasar lo que he escrito (para serte honesto no lo hago muy seguido) puedo ver lo emocionante que es la vida del Reino… lo variado de las emociones y de los eventos… y la tremenda seguridad que hay al estar (otra vez más… inmerecidamente) resguardado bajo sus alas.
Cuanto me gusta!

Sólo debo decir una cosa más. Una parte de esta revigorizante costumbre se la debo a Patty… mi amada esposa, incansable compañera, fiel enamorada del Rey y “mi fan número uno”… muchas veces después de la medianoche me pregunta “¿ya escribiste tu blog gordo?” (después de casi 25 años de casados no sé porqué me llama así!) y es entonces cuando me siento en la mesa del comedor de nuestro hogar y posteo lo que lees unas horas después.
Espero que Dios me de fuerzas para seguirlo haciendo.
Así que, como te lo he dicho las últimas mil noches:

Nos vemos mañana.