No sé porqué!


Saludos desde… San José, Costa Rica! Estoy acá porque… no sé porque estoy acá para serte sincero. Esta tarde llegué a el aeropuerto de El Dorado en Bogotá a la 1:30 PM para tomar el vuelo que me llevaría a El Salvador a través de una conexión en Costa Rica… cuando estábamos por aterrizar en este país el piloto de TACA nos informó que debíamos desviarnos a Managua por mal tiempo… aterrizamos allá permaneciendo dentro del avión por más de una hora… despegamos para regresar a San José (supuestamente porque nuestras conexiones nos estábamos esperando)… pero para cuando llegamos a San José (y después de esperar casi una hora en la pista del aeropuerto otra vez) nuestra conexión se había marchado… para ese entonces la noche ya había caído. Luego vino una cola de un poco menos de tres horas en la que decenas y decenas de enojados viajeros reclamaban soluciones a sus problemas de itinerario (es interesante ver como gente “elegante” pierde la compostura… y no, yo no grito ni reclamo, es por gusto)… más tiempo para esperar… finalmente una solución para mí: un vuelo a El Salvador mañana por la tarde! Así que estoy en un hotel de CR cuando debería estar en mi casa con mi familia en El Salvador. Increíble. Al menos desayunaré mañana con Rodolfo Avendaño…

¿Crees tú que Dios está en control de momentos como este? Si tu respuesta es “no”… ¿por qué crees que suceden? Si tu respuesta es “sí”… ¿te enojas o te frustras cuando te suceden? No tiene que ser un viaje en avión… puede ser un cambio de planes para tu día libre, un neumático descompuesto cuando “no debería”… una visita inesperada… estoy seguro de que sabes de qué estoy hablando. Lo cómico (trágico, molesto, incómodo, divertido… tú decides) del caso es que cuando esto sucede casi nunca sabemos porqué.
Después de una semana tan cargada emocionalmente como la que he tenido te confieso que aunque me encanta “Tiquicia” estos no eran mis planes para esta noche… no sé porqué estoy acá.
Pero a mí no me molesta… aunque no entienda, creo que Dios está en control.
Así que: me gusta.

Nos vemos mañana.