Julio 1: Un día inolvidable


Saludos desde el fondo del cañón más profundo del planeta: King’s Canyon, en el Estado de California. Son las 12:30 de la noche… a causa de lo remoto del lugar en que nos encontramos no he tenido acceso a la Internet (o a celular) desde esta mañana, y creo que no la tendré hasta regresar “a la civilización” mañana por la noche. De todas maneras -para no perder la costumbre- decidí escribir mi blog esta noche y subirlo hasta mañana. Así que aquí estoy…por si me extrañaste algunas horas!

Estoy sentado frente a una típica fogata asando malvaviscos en medio de un bosque de gigantescos pinos precioso. Hemos tenido un día completo acá de continuas exclamaciones de admiración. Recién regresamos de una larga caminata en Hume Lake…uno de los parajes más paradisíacos que te puedas imaginar (la foto de ayer era precisamente del campamento cristiano que está ubicado allí) Más temprano estuvimos en el Parque Nacional Sequoia para una visita a los árboles más grandes del mundo…increíble.
Hemos visto en las últimas horas farallones majestuosos, ríos imponentemente caudalosos (de “aguas blancas”…producto de las nieves más arriba en las montañas) lagos sublimes…vida salvaje…y centenares de kilometros cuadrados de bosques…increíble. No es exagerado decir que hemos pasado casi todo el día “con la boca abierta”…impresionados y atónitos ante la majestuosa creación de nuestro Dios.

Sabes? El día de hoy no se ha tratado -en mi mente- acerca de la belleza de la creación…sino acerca de la personalidad del Creador. No hay palabras para expresar su grandeza, su poder, su majestuosidad…y al considerarlo a El de esa manera debo reconocer -una vez más- cuanto me maravilla que a pesar de mi propia pequeñez el Dios creador de tanta belleza desee tener una relación personal conmigo.

Créeme, este día será inolvidable para mí y para mi familia toda la vida…pero me alegra que aunque King’s Canyon quede “atrás” el Rey de reyes siempre estará -en la plenitud de su Majestad_ al alcance de cada uno de nosotros.
Voy ahora a acostarme en una tienda de campaña…sólo espero no recibir esta noche la visita de ningún oso.
Luego te cuento…

Nos vemos mañana.