1Reyes 19:18


Saludos desde Nicaragua… el seminario que estoy dando sobre Predicación Expositiva va a buen paso… te pido que sigas orando por mi voz… espero poder llegar completo al fin de semana.
Mientras me preparo y ordeno un poco mis ideas para esta semana, quiero compartirte lo que ando en mi mente y en mi corazón…

¿Alguna vez te has sentido «sólo» en tu compromiso con Dios? Es decir, al mirar a tu alrededor y darte cuenta el tipo de vida que la mayoría de gente lleva… sin mucho interés en Dios y su gloria, sin ningún amor por Jesús y su nombre… quizás te has sentido «raro»… diferente en un sentido peculiar.

Lee acá 1Reyes 19:14-18. ¿Sabes? La misma sensación de soledad que sientes la tuvo Elías. Este profeta se describió a sí mismo como alguien que había sentido «un vivo celo por Jehová Dios de los Ejércitos» en medio de una generación que estaba en contra de Dios. Creo que lo único peor que una sociedad atea y secular es una religiosa y sin Dios… y eso era lo que experimentó Elías. Había religión pero no había obediencia (dejaron el pacto de Dios). Había religión pero no había adoración (derribaron los altares). Había religión pero no había respeto a la Palabra (mataron a los profetas).
La conclusión de Elías fue simple.
«Estoy sólo».
«Mi especie está por extinguirse»
Literalmente dijo «sólo yo he quedado… y me buscan para quitarme la vida»

Dime: ¿Comparte la gente a tu alrededor la pasión que sientes por Jesús?… ¿Qué dirían algunos de los que te conocen si supieras lo que haces por Dios?… Especialmente si eres un seguidor del Rey que ha tomado las cosas en serio… y das tiempo a tu Señor, dinero para su obra, dedicas tus talentos para él… si dejas pasar «grandes oportunidades» desde la perspectiva humana… si te niegas a caer en las mañas socialmente aceptadas porque «todo el mundo lo hace»… Lo peor de todo es que -aunque sabes que eres normal- te sientes sólo… y raro.
Elías se equivocó.
Y si tú te sientes sólo y raro también estás equivocado.

Como conclusión a una serie de instrucciones que profetizaban la victoria, Dios le dijo a Elías una expresión que sigue siendo válida en el 2008:

Y yo haré que queden en Israel siete mil, cuyas rodillas no se doblaron ante Baal, y cuyas bocas no lo besaron.

En Romanos 11, Dios recuerda lo sucedido a Elías para enseñarnos que él sigue haciendo lo mismo.
El principio sigue vigente. Dios tiene -contigo- a una multitud que no se doblega ante Satanás.
Puede ser que no los veas. Pero no estás sólo.
Tu especie no está por extinguirse.
Hay creyentes que tienen los valores espirituales correctos y tienen el valor de hacer que sus valores valgan. Tienen pasión por Dios, y rechazan la apatía derivada de una religión sin Jesús.
Lo sé por varias razones.
Tengo el privilegio de trabajar y ministrar diariamente con algunos de ellos.
De vez en cuando -como esta semana- conozco a otros que aman a Dios y están interesados en su Palabra con todo el corazón.
Sé que estás tú… leyendo este blog y asintiendo con tu cabeza.
Estoy seguro que son muchísimos más que 7,000… y me consuela mucho saber que no estoy sólo.

Esta noche te animo a que -como Elías- te intereses en una cosa importante: buscar a tu sucesor. El encontró a «Eliseo hijo de Safat, de Abel Mehola« ¿Quién será el tuyo?

Nos vemos mañana.