Lo que aprendo de Gálatas 2… -los no-negociables- (III)


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Esta noche continúo con las ideas que comencé a exponerte hace unos días en referencia a los no-negociables de la vida cristiana. Te dije que en los primeros 10 versículos del Capítulo 2 de Gálatas encuentro cuatro de estos. El primero se refirió al respeto a la libertad que el evangelio nos da. El segundo es, ni más ni menos, relacionado con una resistencia activa -no una pasiva- para con los que te presionan para llenarte de reglas y regulaciones:

2. No es negociable la resistencia a toda la presión que se hace al Evangelio

El argumento de este punto en Gálatas 2 es que la autoridad (los de reputación) y él (junto con sus compañeros) no accedieron a someterse aunque la presión de los religiosos fue fuerte. El punto de Pablo en esta carta es -constantemente- que la religión esclaviza y que ahora somos libres de ella. Creo que la clave está en la frase “nuestra libertad que tenemos en Cristo Jesús”… lo que está diciendo es: los que quieren que judaicemos son tratantes de esclavos… uno de los oficios más menospreciables en toda la historia. ¡Que comparación!

Llamar legalista a alguien no es simple. No uses el término con liviandad… no vayas por allí diciendo que tu pastor es legalista (porque predica la Biblia) o que tus padres son legalistas porque tienen reglas estrictas. No mi hermano. Un legalista tiene ciertos rasgos que espero estén alejados de todos nosotros:

  1. Les acusa llamándolos falsos hermanos.
    Literalmente PSEUDADELPHOS. El término solamente está usado acá y en 2 Corintios 11:6 Si lo piensas, no hay nada más peligroso que alguien que suplanta a uno de tus hermanos… entra a tu casa, confías en él… pero no es más que un tratante de esclavos ¿Quien los dejó entrar????
  2. Les acusa de haber sido introducidos a escondidas
    Piénsalo. Fueron introducidos a escondidas. La parábola del trigo y la cizaña es una buena explicación de lo que pasa en la iglesia de hoy, especialmente entre el liderazgo de cada iglesia local. El legalismo es así; se infiltra en la vida verdadera del cuerpo de Cristo. Es una obra del enemigo. Mateo 13:25-39
  3. Les acusa de espiar la libertad…
    Espiar suena “tecnológico”… un espía!. Espiar es acechar, observar disimuladamente a alguien o algo. Querían ver “por donde” podían atraparles…
  4. Les acusa de querer esclavizarlos
    usa el término que establece la peor de las esclavitudes… fácil de entender el concepto si vamos a 2 Corintios 11:2. La actitud de la autoridad: ¡De ninguna manera!

Piénsalo y actúa. Por indignante que sea, decir que no al legalismo no implica ser grosero con los legalistas… simplemente significa que no darás tu brazo a torcer por mucha presión que te impongan.

En la medida que las iglesias nos hacemos viejas, encontramos nuestra seguridad en las formas y luchamos por mantenerlas, llegando a igualar esas formas con las verdaderas manifestaciones de la espiritualidad.
Tengamos cuidado.

 

Nos vemos mañana.

Un pensamiento en “Lo que aprendo de Gálatas 2… -los no-negociables- (III)

  1. Para mi hermano Julio, ha sido una gran lección porque ya he hecho la diferencia de legalismo en la espiritualidad, realmente no es lo mismo en la vida del mundo donde nos movemos, que en nuestra relación con la Iglesia de Jesucristo, me alegra en gran manera aprender cada día mas del evangelio y que usted lo predica sin ninguna emboltura fácil. Gracias querido pastor por su disposición a dejarse usar por el Rey. bendiciones

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