El riesgo del conocimiento superficial…


Esta noche solamente tengo un pensamiento antes de ir a dormirme… mañana será un día largo-largo-largo y mi garganta presiente la llegada de algún tipo de infección viral …de esas que me suelen atacar cuando mi cuerpo está agotado.
Entonces, acá está mi pensamiento: El conocimiento superficial de la Biblia es riesgoso. Punto.
Te explico.

Uno de los males que he visto en mis días de ministerio es el decreciente interés por el conocimiento sólido y la comprensión exacta de lo que la Biblia dice. Es posible que se deba a la velocidad con la que el mundo ahora se mueve -y el poco tiempo que nos deja para lo que no consideramos esencial- o es posible que sea un resultado del proceso de súpersimplificación en el que los métodos de enseñanza e información moderna han reducido todo a algún efímero conocimiento en forma de reseña. Lo cierto es que ahora aprecio más cuando alguien de verdad quiere entender lo que cree. Y me preocupa que hay demasiados que creen que saben lo que creen y en realidad no saben que lo que saben no es lo suficiente como para creer de verdad. ¿Confundido?
Lee la última frase nuevamente y dime si es una realidad en tu vida.

Pienso en esto esta noche porque en unas horas predicaré en VidaNueva sobre Esdras y su determinado interés en entender lo que creía. Al hablar de cómo el estudiaba la Biblia se usa el término “inquirir” un verbo que muy bien describiría la labor que hacen hoy los buenos detectives …me refiero a esos que aparecen en los programas de TV y que son capaces de deducir “la vida y milagro” de una persona por un cabello que la misma dejó en la escena del crimen. Inquirir (darash en Hebreo) es también traducido como demandar, consultar, preguntar, cuidar, indagar, pedir cuentas, buscar, registrar (como en un cateo), escudriñar, procurar y perseguir -entre otros vocablos-… y conlleva en cada ocasión un esfuerzo máximo por llegar a la verdad partiendo de los hechos. Eso significa que Esdras le preguntaba -interrogaba- a la Biblia procurando llegar al fondo del asunto para entenderla …y luego para cumplirla.

Conocer la Biblia de otra manera es riesgoso. Nos da la idea de que la entendemos cuando no es así y nos hace pensar que la conocemos cuando estamos lejos de hacerlo. El riesgo del conocimiento superficial de la Biblia es que no cambiaremos al mundo con él. Apenas si cambiaremos algo nosotros, pero ciertamente no transformaremos nuestra sociedad con medias verdades o con principios que suenan espirituales pero que no tienen sustentación en la Palabra. Esta noche te animo a que inquieras tu Biblia. Llega al fondo de lo que conoces -o que crees conocer- y no la sueltes hasta que los pasajes que Dios te tenga estudiando lleguen a ser plenamente comprendidos por ti. Pregunta a otros, lee otros libros, busca en Internet… todo eso puede ser bueno (dependiendo de cómo y con quien lo haces) pero nunca sustituirá tu propio estudio personal del texto.

Cambiemos nuestro mundo… conozcamos nuestra Biblia.
Comencemos hoy.

Te dejo los 5 retos de esta semana en El Reto de Hoy:

 

Nos vemos mañana.

 

Un pensamiento en “El riesgo del conocimiento superficial…

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