Lo que he aprendido en 22 años de discipulado…


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Esta tarde, al “echarle un vistazo” al video sobre la historia de la visión en VidaNueva que Willo está produciendo para este Koinonía (22 años en menos de 3 minutos) hice la observación que al mencionar el discipulado deberíamos usar en esta ocasión una foto de “las lecciones viejas”… “las moraditas”… “las 16 lecciones”… “las primeras”… “las que trajimos de Kansas City”. Yo sabía que -por algún lado- tenía una copia de aquellas (ahora) reliquias con las que muchos en VidaNueva iniciaron su proceso de aprendizaje para crecer y así decidieron seguir a Jesús por la influencia de sus respectivos discipuladores. Patty me hizo el favor de buscarlas y hallarlas (¿por qué las esposas siempre tienen la habilidad de encontrar lo que otros no hallamos?) y …voilà! el resultado es la foto que aparece en el encabezado de este post: he allí las 4 versiones de las lecciones de discipulado que hemos utilizado en estos últimos 22 años.
Me gusta.

En VidaNueva, el nombre del Discipulado 1 está (y creo que siempre estará) asociado con un paquete de lecciones que son el tema básico sobre el que se desarrolla la relación de transferencia de vida en VidaNueva. Como sabes, esto es bueno y es malo. Es bueno porque provee a los discipuladores y a los discípulos un entorno sólido sobre el cual puede desarrollarse la estructura de cualquier amistad que culmine en el crecimiento de “quien va más atrás en la vida cristiana”. Es malo porque, con el correr del tiempo, todos tendemos a “dar la lección” como si de eso se tratara el verdadero discipulado.
¡Por supuesto que no lo es!

¿Qué es el discipulado entonces?… Hmmm… déjame listarte algunos de los conceptos que he aprendido (alguna vez por la experiencia, otras por haberlo leído) durante los últimos 22+ años de estar haciéndolo. Como todas las listas en este blog ni es completa ni es final… estoy seguro que puedes añadir tus propias conclusiones y hacer crecer estos pensamientos.

Acá voy:

  1. El discipulado es el proceso en el que nos volvemos cada día más como Jesús y menos como nosotros mismos. Los que discipulamos a otros debemos ir más adelante en el proceso de conformarnos a Cristo o solamente perpetuaremos nuestra carnalidad en los que vienen detrás de nosotros.
  2. El discipulado nace en el deseo del discípulo de ser como Jesús y no del deseo del discipulador de hacer que el discípulo sea como Jesús (esta, por cierto, es una de las lecciones más trascendentales que he aprendido en este campo) Dicho de otra manera: el discipulado no puede ser empujado… tiene que ser “halado”.
  3. Como si no hay interés en realidad no hay discipulado, es muy fácil perder el tiempo (y hacer que el discípulo lo pierda) cuando no tenemos claro de lo que “discipular a alguien se trata”. Yo le he perdido muchas veces.
  4. El discipulado no es un ministerio estructural en una iglesia, es una relación con otra persona en la que comunicamos nuestra relación con Dios. Ni más, ni menos.
  5. El discipulado no son lecciones… ni debe estar limitado a unas lecciones o a ningún otro tipo de material. La transferencia de vida se hace en la medida que las oportunidades se presentan… las lecciones sirven para transmitir doctrina, para sistematizar nuestro conocimiento y para ser un pretexto para que un discípulo se reuna con su discipulador y compartan la vida.
  6. Si el pastor no discipula y no le interesa formar a otros, la iglesia tampoco lo hará. Punto.
  7. No se puede discipular en grupo. Se puede enseñar doctrina y fomentar las relaciones (que es muy importante) pero la formación de carácter requiere cierto grado de intimidad que no se produce en un grupo.
  8. El discipulado forma personas que desarrollarán la habilidad de ser líderes con liderazgo. Hay una gran diferencia entre “poner a alguien de líder” y que la persona tenga liderazgo… hay una diferencia abismal entre “tener dones naturales de líder” y tener liderazgo espiritual. La iglesia y el ministerio requiere de líderes con liderazgo espiritual… los otros dos tipos son una receta para el desastre.
  9. En el discipulado “los niños discipulan a los niños y las niñas a las niñas”. Esto no es más que una manera de decir que un hombre no debe discipular a una mujer y viceversa. No hay excusas ni excepciones sobre esto.
  10. La última -pero no la menos importante- de las lecciones es que, a causa de lo difícil, complejo, consumidor, exigente y demandante que es darle la vida espiritual a alguien más la mayor parte de pastores iglesias no lo hacen. Los resultados es que estamos viviendo en una de las generaciones con más información religiosa y más interés en “algunas cosas espirituales” pero con menos poder espiritual genuino. Llenar una iglesia es relativamente fácil en nuestros días… formar discípulos no lo es.
    Ahhh…por cierto, Jesús nos mandó a hacer discípulos y enseñarles que guardaran todas las cosas que él nos había mandado y no a llenar iglesias. Pero eso -por supuesto- sería tema de otro post.

Obviamente me pasé del tiempo y el espacio.
Han sido 22 años buenos de discipulado en VidaNueva. Creo que ya vamos entendiendo como funciona esto.
Me gusta.

Te veo el domingo en Koinonía (10 AM)… y te dejo acá el audio del Reto de Hoy de este día:

Nos vemos mañana.

 

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