Esdras 5:8


He aquí un par de pensamientos que se quedaron “en el tintero” al estar preparándome los últimos días para compartir la Biblia en el libro de Esdras. El contexto es una carta escrita por Tatnai (el gobernador de esa región y representante del rey Darío) quien, sin ser judío o parte del pueblo de Dios, se percató de la construcción del templo que Zorobabel y su equipo realizaba en Jerusalén. Por un lado, no es de extrañar: las dimensiones del templo (un cubo de 27 metros de lado) lo hacían “notorio” (palabra que él mismo usa en su carta); pero por el otro, llama la atención la manera cómo el describe el avance de la obra. Léelo tú mismo en Esdras 5:8

“Sea notorio al rey, que fuimos a la provincia de Judea, a la casa del gran Dios, la cual se edifica con piedras grandes; y ya los maderos están puestos en las paredes, y la obra se hace de prisa, y prospera en sus manos.”

Déjame sugerirte que este es uno de los mejores cuadros en el AT de lo que hoy llamamos “nuestro testimonio”. La construcción que se realiza es históricamente la casa de Dios -doctrinalmente es la iglesia, devocionalmente es su morada en nuestro corazón- por lo que debe notarse que Tatnai señala la calidad de los materiales, la actitud con la que se construye y los resultados claros que presenta.

  1. Calidad: Piedras grandes. Literalmente piedras “no cargables”… tan grandes que no pueden ser levantadas por una sola persona. Nosotros somos esas piedras… ¿somos grandes? 1 Pedro 2:4-5

  2. Actitud de prontitud: de prisa. No se refiere a una construcción hecha de forma  precipitado y sin calidad sino a algo que se hace con diligencia y rapidez. Digamos que “hay interés evidente” en terminar la obra.

  3. Resultados claros: la obra prospera en sus manos.  Cuando se usan los mejores materiales y las cosas se hacen bien… el resultado es evidente, hay avance y -tratándose de un edificio tan significativo- es algo que no puede pasarse por alto.

Es bueno cuando el mundo ve que la obra de Dios se hace en nosotros y le es posible ver nuestro crecimiento… o más bien le es imposible pasar por alto nuestro crecimiento. Todo esto me hace preguntarme ¿pueden todos ver que estoy creciendo? ¿es evidente para quienes están a mi alrededor? ¿es notorio que estoy empeñado en poner toda diligencia y rapidez en esta empresa personal de crecimiento espiritual? ¿puedo ver la prosperidad de mi crecimiento? ¿pueden otros verlo?

Esta noche deseo para ti que tu testimonio de crecimiento sea tal, que la gente que no conoce a Dios y que están regularmente alrededor tuyo sean incapaces de pasar por alto que “algo” está sucediendo en ti. Y que tu “edificación” les lleve al punto que llevó a Tatnai y hablen del Rey como “el gran Dios” según lo dice en el pasaje que leímos arriba.

Crezcamos. No hay razón para no hacerlo. No hay excusa para posponerlo.

A propósito de crecimiento, te dejo el primer audio de la serie de Salmo 23 en El Reto de Hoy… te recomiendo que la escuches.

 

Nos vemos mañana.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s