Antes de pensar en el 2013…


Es casi increíble que el mes de diciembre ya está plenamente instalado en lo más profundo de los aposentos de nuestro calendario. Este es uno de esos momentos en los que -clásicamente- solemos expresar cosas tales como “¡cómo vuela el tiempo!” o “¿a dónde se fue el año?” Parece que fue ayer que estábamos celebrando las fiestas de navidad y fin de año del 2011… un momento… ¡el 2011! ¿es qué acaso en realidad existió? Si así lo fue, el mismo está sepultado en lo más recóndito de nuestras mentes.
Al menos de la mía.

Temprano esta tarde, luego de haber predicado cuatro de los cultos de VidaNueva -la actividad evangelística con los amigos estuvo muy buena– tuve la oportunidad de predicar un servicio más que formaba parte de una fiesta de fin de año para el personal de una empresa que pertenece a la familia de unos buenos amigos y hermanos. La ocasión era ideal para compartir el evangelio y guiar a quienes allí laboran en un proceso de reflexión sobre el próximo año (y compartir las buenas nuevas de salvación, por supuesto). Para serte honesto, en medio de un centenar de detalles de todo tipo en el ministerio y en mi vida personal casi no había tenido si quiera tiempo de sentarme y pensar que el 2013 como tal …en los desafíos que traerá como “año” de trabajo y de ministerio… en las oportunidades que se que me proveerá para crecer personalmente a fin de ser un mejor siervo del Rey. La mera verdad es que consciente o incoscientemente, si Dios nos presta la vida, en un mes estaremos iniciando el proceso de olvidar el 2012 …con sus aciertos y sus sinsabores …con sus conflictos y sus soluciones …con lo bueno y lo malo que en él ha habido. Y comenzaremos la tarea de cortejar al 2013 buscando que nos de todo lo precioso que traerá consigo.

Pero… antes de terminar este año quizás haya algunas preguntas que contestar en el alma de cada uno. Acá te las lanzo (y las recojo para mí mismo igualmente) y te pido que las contestes con tranquilidad.

  1. Si comparas tu estado espiritual de Diciembre de 2012 con el de 2011 …¿ es mejor o peor? ¿por qué lo dices? ¿debes hacer algo al respecto?
  2. ¿Hay algo que te propusiste en el inicio de 2012 que no has cumplido, pero crees que valdría la pena intentar lograrlo/completarlo en lo que hace falta del mes?
  3. ¿Hay alguna relación que se deterioró (o deterioraste) en el 2012 que debes remendar/enmendar -o al menos, tratar de hacerlo- antes que termine el año?
  4. ¿Hay algún hábito negativo que has desarrollado en el 2012 del cual debes librarte antes de que llegue el 2013?
  5. ¿Hay un temor que debas enfrentar y que no quisieras invitar a venir contigo en el 2013?
  6. ¿Hay alguien a quien debas perdonar antes de este fin de año? ¿Es necesario que hables con él? (regularmente, no lo es)… ¿Te gustaría llevar ese rencor contigo para el próximo año?
  7. ¿Cómo calificarías la cantidad de stress de 2012? ¿Hay algo que puedas hacer para modificarlo? ¿Valdría la pena tratar de hacerlo? ¿Hay algo que te detenga?

El 2013 está a la vuelta de la esquina. Cerciórate de no entrar en él lleno de los cachivaches innecesarios que se han acumulado en este año.
Sencillamente, hay demasiado que hacer para el reino en los próximos 12 meses.
Allí te dejo la inquietud…

 

 

Nos vemos mañana.

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