En defensa de las cocineras…


Esta noche tengo la extraña (falsa) sensación de “no tener mucho que hacer”. No me mal entiendas… mi agenda está súper llena, los compromisos de esta semana son casi demasiados y tengo un mar de trabajo rezagado en el que cualquier surfista experimentado encontraría olas de magnitud espectacular… pero la sensación de “no hay prisa” está allí. De hecho, hasta hace unos momentos me dediqué por un par de horas a disfrutar de un libro -más que interesante- sobre liderazgo y finanzas en el ministerio. Incluso pensé en “ver TV” un rato.

Mis sentimientos falaces de desocupación provienen del hecho que esta semana no estaré enseñando formalmente -ni en seminario, ni en Noche de Jueves-Viernes, ni en otras iglesias- sino que lo haré hasta el domingo por la mañana, algo que no sucedía desde hace varios meses y -por lo tanto- no tengo que “preparar comida -espiritual- para otros” en cuatro o cinco días… sino sólo para mí. Esta peculiar sensación me hace pensar en una analogía que he usado en repetidas ocasiones con Steve: prepararse para predicar la Biblia de manera expositiva es como cocinar comida… regularmente lleva muchas horas de trabajo en la recopilación de los ingredientes de la receta que se preparará -calculo que entre 15 y 20 por cada hora de predicación-… es importante que los ingredientes del mensaje sean sanos, pero también el sabor de la predicación es importante… la presentación es importante… la cantidad es importante. Ya antes te he mencionado que me impacta el pasaje en Job que dice “Porque el oído prueba las palabras, como el paladar gusta lo que uno come” (Job 34:3). Así que, en muchos sentidos, prepararse para predicar es como cocinar.

La analogía se hace más vívida al darse cuenta que una vez que “la comida está servida” los comensales proceden a consumirla… algunos la tragan sin saborearla, otros apenas “juegan la comida” y dejan la mayor parte en el plato… hay quienes ni se presentan a la mesa… pero es agradable para quien cocina ver como muchos otros la disfrutan y la devoran con fruición. Al final de la comida, el cocinero o la cocinera sabe que hay que volver a su cocina de inmediato porque en un rato todos tendrán hambre… y hay que tener más comida -preferentemente buena, abundante y nutritiva- al alcance de todos.
Por eso, a veces las cocineras no quieren cocinar.
Y, al menos de vez en cuando, es bueno que no lo hagan.

Si eres “chef espiritual” (o al menos, ayudante de cocina) sabes muy bien a lo que me refiero. Esta es una de las tareas más preciosas que hay en el universo… pero, un receso de cuando en vez nos cae a todos muy bien. Si eres cocinera de comida regular en una familia debo agradecerte por tu incansable disposición a “volver a la cocina” cuando tu esposo y tus hijos han consumido lo que les preparaste y entonces “pensar qué harás para la cena” con la misma buena disposición de siempre. Así que, ya sabes, aunque tus hijos no recuerden cada plato que hayas hecho a lo largo de la vida, tu fidelidad y tu constancia es lo que los ha hecho crecer sanos.
Sólo puedo decir que tu trabajo -como el mío- vale la pena.

 

Nos vemos mañana.

2 pensamientos en “En defensa de las cocineras…

  1. Julio, hemos disfrutado muchísimos de los deliciosos y nutritivos platos que nos preparas a menudo junto al Cocinero Mayor, gracias por dedicar el tiempo a elegir los ingredientes y unirlos para hacer de esas comidas espirituales un manjar exquisito aunque tengo que confesar que a veces es algo agridulce (Ja, ja!). Gracias por subirnos el ánimo a todas las mamas y esposas cocineras. Es bueno recordar que el esfuerzo en la preparación valen la pena y que los resultados físicos y espirituales en nuestra familia también saltan a la vista.

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s