“¿Así?'”


Esta noche tuvimos un muy buen tiempo de estudio de la Palabra en Noche de Viernes… a mí “me tocó” enseñar en Campus Miralvalle y Koky hizo lo mismo en Campus Lourdes. De más está decir el deleite que hay en exponer un trozo de la Biblia con tranquilidad… sin prisas; especialmente cuando el fruto -al menos el fruto de los árboles- es algo natural ¿verdad?… es decir, es el destino natural que Dios puso en los árboles. Es espontáneo: No vemos a un árbol “esforzándose” por dar fruto… ni yendo a un seminario para lograrlo. Es consecuente: No vemos a un árbol dando fruto diferente al de su propia naturaleza (un cafeto no da cocos). Es incontenible: No vemos a un árbol “tomándose” una temporada de vacación pidiendo no dar fruto. Se espera que un árbol frutal de frutos… a no ser que esté enfermo o colocado en una posición en la que los elementos le sean contrarios (como un árbol frutal en el centro de la ciudad).

Pero el fruto nunca es para el árbol… menos lo es para la rama: Siempre es para el dueño del árbol. Como aprendimos la semana pasada, el dueño del árbol puede optar por cortar las ramas que no lleven fruto… porque lo que él quiere no son más ramas… desea más fruto. Por eso, la pregunta de esta noche: ¿Cómo podemos asegurarnos de llevar fruto?… la clave está en permanecer en él para llevar “mucho fruto”. El fruto son personas convertidas o caracteres transformados (evangelismo y discipulado). OK… quizás hasta este momento no te he dicho nada nuevo o revelador (no es ese mi objetivo)… pero esta noche hay una expresión en ese mismo pasaje que me inquieta. Léelo en Juan 15:7-8:

“Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros, pedid todo lo que queréis, y os será hecho. En esto es glorificado mi Padre, en que llevéis mucho fruto, y seáis así mis discípulos.”

Mi inquietud radica en la palabra “así” casi al final de pasaje. “Así” es un adverbio de modo que se puede  sustituir por la frase “de esta forma”  o “de esa manera”. En otras palabras, lo que Jesús está diciendo es: permanezcan en mí y pidan lo que necesiten para la gloria de mi Padre llevando mucho fruto, de esta manera ustedes serán mis discípulos”. No deja muchas alternativas ¿no? No hay espacio para discípulos que no lleven fruto para que Dios Padre sea glorificado. No hay, tampoco, “área de maniobra” para una vida en la que no hay personas convirtiéndose y en el que la Palabra de Dios no gobierna lo más profundo de las experiencias individuales. Puesto en otras palabras: para ser un discípulo de Jesús tenemos que estar conectados a él y producir el fruto que a él le glorifica. Punto.

Antes de cerrar, te dejo las preguntas que compartí esta noche en Noche de Viernes:

  1. ¿Y un discípulo que no lleva fruto es discípulo?
  2. ¿Y un discípulo que no lleva fruto está en Jesús?
  3. ¿Y un discípulo que no lleva fruto tiene una relación con Dios e irá al cielo?

A mí, las respuestas me parecen obvias.
Para ser discípulo de Jesús hay que ser “así”.
Te dejo la inquietud…

Nos vemos mañana.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s