El lado oscuro de la fuerza…


La fuerza… hmmm… por supuesto, hablo del concepto metafísico que fue popularizado por George Lucas en su famosa serie de la Guerra de las Galaxias… pero, a pesar de lo sofisticado del andamiaje entretejido para explicarlo (basta con ver cualquiera de las películas de las tres trilogías) no es más que una versión cinematizada de la naturaleza humana: en todos nosotros existe la capacidad para pertenecer a cualquiera de sus lados… el luminoso (Jedi) o el oscuro (Sith). ¿No son ambas expresiones paralelas a el espíritu y la carne?.  Para ti que no tienes ni idea de lo que te estoy hablando, baste decir que las películas de la Guerra de las Galaxias proveen de excelentes analogías para describir la vida… el ministerio… las luchas humanas. Esta noche, al estar cenando con buenos amigos, surgió la idea -en broma- de que existe un lado oscuro de la fuerza en el ministerio… y que entre los miles y miles de guerreros espirituales que luchan a favor de la expansión del reino y la transformación de vidas, existe un segmento de los ministros que encajan con facilidad en “el lado oscuro de la fuerza”.
Es el lado de la carne.
Triste. Pero cierto.

El lado oscuro de la fuerza lado es siempre provocado por la ira, el miedo y el odio en aquellos a quienes subyuga. Es egoísta, auto-promotor y auto-perpetuador. En cada iglesia dominada por “el lado oscuro” se encuentra un imitador de Darth-Vader (a menudo es el Pastor) y rodeado por incontables seguidores despersonalizados (como los soldados en la Guerra de las Galaxias). Quizás no resuelle de manera asmática o vista de negro caminando con aire arrogante… lo más probable es que vista de saco y corbata, use una Biblia grande y tenga “voz de predicador”… pero de que está presente, está presente.
El lado oscuro de la fuerza es el epítome de la carne. Y en el ministerio hay muchas probabilidades de que tal lado oscuro se apodere de nosotros.

Lo preocupante de todo esto es que “la fuerza” de la Guerra de las Galaxias ocurre ficticiamente en una galaxia muy, muy lejana y no pasa de ser una manera astuta de despertar las emociones de quienes vieran la película; en el caso de “la fuerza” en el ministerio sucede en una iglesia “muy, muy cercana” y que es una amenaza real en la vida cotidiana de quienes la practican.

Esta noche, debo preguntar: ¿de que lado de la fuerza estás? y si estás en el lado oscuro de la misma… ¿estarías dispuesto a hacer lo que fuera necesario para buscar al Rey y ajustar tu estilo de liderazgo para que le sirva a él a plenitud?
¿Tu ministerio es en base a la carne o al espíritu?

Esta noche, me dan deseos de cerrar este post con la clásica despedida “que la fuerza te acompañe”… pero mejor me abstengo y cierro de la manera que suelo hacerlo cada día:

 

Nos vemos mañana.

Un pensamiento en “El lado oscuro de la fuerza…

  1. El lado oscuro de la fuerza….. suele suceder en aquellos pastores que siguen al dios éxito, al dios riqueza, el dios emociones o al dios humanismo (en donde el ser humano es lo primordial), dicho de esa manera creo que pocos los seguirían, el problema esta en que, como toda lo carnal, el envoltorio es llamativo, muy espiritual entre comillas y casi siempre con unos pocos pasajes bíblicos fuera de contexto. Sea como sea, una forma fácil de identificarles es cuando al que sigues no es al Rey de reyes y Señor de señores, si no a una figura humana con un gran carisma, ya sea en oratoria, en canto y aun aparentando tener dones espirituales. Lastimosamente la capacidad de discernir de muchos es cegada por ese gran carisma, desviándose al lado oscuro de la fuerza. Saludos Yoda.

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