¿Fuego de prueba o prueba de fuego?


Uno de los errores más grandes de la iglesia cristiana de nuestros días ha sido proponer un cristianismo en el que “todo te sale bien”… todo es color de rosa y que Dios “no permitiría” que tengamos sufrimiento o dolor. La verdad es que quienes enseñan esto están completamente divorciados de las enseñanzas de la Palabra de Dios y necesitan leer con detenimiento la primera carta de Pedro a un grupo de personas que estaban pasando por momentos terribles de tribulación (y otro montón de pasajes en diversos sitios de las Escrituras). Ya Pedro ha usado antes los términos “afligidos” y “pruebas” en 1 Pedro 1:5-6 para advertir de que en la vida cristiana no hay manera de evitar las crisis. Juan afirma así mismo en Apocalipsis a la iglesia de Efeso que el diablo echaría en la cárcel a algunos para ser probados (Apocalipsis 2:10)… En el caso de los destinatarios de Pedro, la tribulación venía principalmente como resultado de ser perseguidos por las autoridades a causa de su fe -y la pasaban muy mal- y lo mismo era con los de Apocalipsis, pero los principios dados a ellos nos sirven a los creyentes para enfrentar nuestros propios momentos difíciles.

El pasaje que estudiaremos mañana (1 Pedro 4:12-14) habla precisamente de la intensidad de la prueba. No dice que tendremos una prueba de fuego, sino que no debemos extrañarnos “del fuego de prueba que os ha sobrevenido, como si alguna cosa extraña os aconteciese”. La palabra que se traduce como “fuego” en este pasaje sólo aparece en otras dos ocasiones en la Biblia (en Apocalipsis 18) y se usa para describir la hecatombe que sufrirá Babilonia… el término allí es traducido como “incendio” y da la idea de un horno espantoso en el que todo se está quemando.
Así es el fuego de prueba.

El fuego de prueba llegará… anticípalo y no dejes que te desconcierte cuando aparezca. El fuego de prueba llegará… alégrate y no dejes que la crisis te desanime… te está dando el privilegio de ser partícipe de los sufrimientos de Cristo y te permite ser participante de su gloria en la eternidad. El fuego de prueba llegará… aprovéchalo y no dejes que te desvíe de tu propósito único en esta tierra de llevar gloria a aquel que sufrió el peor de los fuegos por ti en la cruz.

La vida cristiana no es un jardín de rosas… ni es color de rosa, ni es fácil… ni es un seguro contra incendios. De hecho, es casi la garantía de que llegará el incendio. Pero, cuando pases por la prueba, recuerda las palabras de Isaías que seguramente estaban en la mente de Pedro al escribir la carta:

“Cuando pases por las aguas, yo estaré contigo; y si por los ríos, no te anegarán. Cuando pases por el fuego, no te quemarás, ni la llama arderá en ti.” (Isaías 43:2)

No hay duda… ante el fuego de prueba hay que ser realista… y hay que ser optimista.
Dios está contigo amado hermano.
Que no se te pase por la mente dudarlo.

 

 

Nos vemos mañana.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s