¿Extraños… o iguales que los demás?


Esta mañana, uno de los puntos que tratamos en nuestro estudio de 1 Pedro ha quedado dando vueltas en mi cabeza y en mi corazón. Lee conmigo 1 Pedro 4:3

“A éstos les parece cosa extraña que vosotros no corráis con ellos en el mismo desenfreno de disolución, y os ultrajan”

Al advertirnos de que si vamos en contra de la corriente y no corremos en el “desenfreno de disolución” (literalmente, el flujo de los no-salvos) quienes no conocen a Jesús nos ultrajarán, el Apóstol hace mención de que a quienes no tienen a Cristo nuestra actitud les parecerá “cosa extraña”. Hmmm… el término (XENIZO) es un derivado de la palabra que se usa para denotar a un extranjero (de allí viene nuestro término castellano xenofobia o rechazo a los extranjeros).
Lo que Pedro implica es que somos “extraños” para el mundo.
¿Lo somos?
¿Queremos serlo?

¿Sabes? durante los últimos años he notado un creciente interés entre los seguidores de Jesús para “no parecer extraños” a los que no son creyentes. Entiendo que nadie en la iglesia del Rey quiera-deba-tenga-trate de parecer “chiflado” a propósito… y que bien hacemos en tender tantos puentes como sea posible para alcanzar a los que están flotando a velocidad vertiginosa en el flujo de los no-salvos, pero al mismo tiempo me parece que un creyente debe ser un “tipo de otro mundo” en este sistema de cosas ¿no crees?. Según Pedro, cuando se trata de valores, de abandono de las prácticas pecaminosas en el estilo de vida, y de un esfuerzo constante por vivir en la santidad de Dios (no en la santurronería de la religión), tú y yo vamos -o deberíamos ir- en contra de la corriente y producir la reacción correcta: es que somos diferentes al mundo. Punto.

Se que has oído a jóvenes adolescentes cristianos expresar a sus padres frases como “¿por qué no puedo ir allí o allá?… ¿por qué no puedo hacer esto o lo otro?… ¿por qué no  me das permiso de x, y o z actividad?… ¿por qué yo no…¡si todos mis amigos lo hacen!?”. La respuesta es obvia: no eres como todos tus amigos; eres diferente. Ahora, no me sorprende que un adolescente piense así, pero me asusta cuando los cristianos adultos tienen la misma actitud. Ni tengo que decir que me indigna cuando los que lo promueven son los líderes en una iglesia.

En VidaNueva no estamos enfrascados en prácticas extrañas de índole religioso. Checho lo dijo muy bien el otro día… no caemos al suelo con convulsiones, ni “trabamos los ojos” al reunirnos. No usamos ropas raras ni creemos en el legalismo. Somos gente normal en el sentido que nuestro comportamiento no es sicótico, neurótico, o esquizofrénico (si nos visitas la pasarás muy bien)… pero espero que no queramos ser iguales que el resto de personas del  mundo. En ese sentido debemos de ser extraños. No te propongo que sean las formas externas las que nos hacen diferentes… es más bien la vida, los pensamientos, los valores, las decisiones, la moral… los seguidores del Rey nos “vemos diferentes” porque no corremos en el tropel de los no-salvos mencionado por Pedro. Acéptalo: La vida de un creyente es un lunar en esta sociedad… y un lunar “que brilla” según Pablo.
Así debe ser.
Sinceramente, espero que seamos extraños.

Esta noche deseo para ti una semana en la que tu vida vaya de forma clara en contra de la corriente moral de los no-salvos que te rodean. Ojalá que tengas la oportunidad de hacer que algunos se pregunten ¿y “este” por qué no es como los demás?.
Porque no lo eres… ¿verdad?
Allí te dejo la inquietud.

 

 

Nos vemos mañana.

2 pensamientos en “¿Extraños… o iguales que los demás?

  1. Hermano Pastor ¿ y qué es legalísmo para usted ?. Porque ha veces se le llama legalismo a aquellas cosas que la misma Palabra de Dios manda que no hagamos, pero igual ,como todo el mundo lo hace nosotros tambíén, y me refiero a alguna clase de vestimenta por poner un ejemplo. Porque hacemos o practicamos sólo lo que nos combiene o porque son prácticas que ya se introdujeron en la Iglesia, o cuando llegamos allí ya se practicaban, y ahora, cómo hacer para retroceder sin que nadie se contraríe. Me podría por favor explicar lo que es legalismo en la Iglesia. Gracia y paz del Dios todo poderoso y del Señor Jesucristo. Amén.

  2. Excelente reflexion y es por eso que el Cristiano genuino lo aborrece el mundo por que no es del mundo ni actua ni es igual a ellos. Tenes que estar consientes que si seguimos a Jesus los demas siempre nos aborreceran por que no conocen la luz y si decimos que estamos en luz es tiempo de alumbrar.

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