“Solución para construcción de la nueva nación”


Ese es el título del  foro en el que participaré el día de mañana como ponente en una Universidad de esta ciudad. Como te dije anoche, es una oportunidad de oro para -como reza nuestra visión- influenciar a la sociedad para que glorifique a Dios. Esta noche estoy un poco más tarde que de costumbre poniendo en orden mis ideas y tratando de discernir el mensaje del Rey para los otros panelistas -un Urbanista y un Diputado de la Asamblea Legislativa-, para las autoridades universitarias y para quienes estarán allí presentes. Mi planteamiento es simple. Te lo enumero e incluyo un extracto en cada punto de todo lo que allí diré para al menos darte una idea…

  1. La crisis de la sociedad se debe a un problema del corazón humano (lo que Jesús señala) Llámense drogas, desempleo, desintegración familiar, deuda -personal o externa- desórdenes sociales, desmanes políticos o degeneración moral, cada evento de corrupción puede ser trazado a una misma fuente: el egoísmo natural en el que cada individuo crece y se desarrolla sin necesidad de instrucción o enseñanza. Jesús dijo que todos los males provienen del corazón humano…
    Sin ánimo de sobresimplificar, el problema es que el problema no es el problema. El conflicto social es la sencilla manifestación del verdadero problema: el individual. El país necesita reconstruirse porque las instituciones necesitan reconstruirse. El cambio en las instituciones -familia, empresa, estado- es evidente porque el individuo -cada uno- es quien compone estas instituciones. Así como un esposo infeliz y una esposa infeliz no suman un matrimonio feliz, la suma de 6 millones de personas en conflicto no resulta en un país en paz. Esto se debe a que una persona conflictiva es siempre una persona conflictuada. En otras palabras, si el individuo no cambia, el país no cambia…
  2. El problema del corazón humano no se resuelve aparte de una brújula que nos indique el norte correcto (la que Jesús determina) Los valores no están en crisis. El que está en crisis es el hombre que ha escogido conscientemente -y de manera muy ecléctica- los valores que mejor le convienen, cuando mejor le convienen y hasta donde le convienen. Es fácil decir que uno cree en el perdón hasta que le toca a uno perdonar. O que cree en la generosidad hasta que se topa con un menesteroso…
    Una vez más: La moralidad -inmoralidad, amoralidad o simplemente la nueva moralidad- no está reñida con los valores tradicionales. Es el hombre el que ha tomado la decisión ética cosciente de renunciar a la verdad absoluta, un concepto que puede resultar agradable al paladar intelectual, pero que desafío a quien sea a comprobarme que produce un mejor hombre, una mejor familia y una mejor sociedad. El hombre NO es más feliz sin la verdad absoluta, sólo se siente menos culpable…
  3. El problema del corazón humano se resuelve con un cambio radical de corazón. (el que Jesús ofrece) Tal conversión es espiritual y no religiosa e implica un nuevo corazón y una nueva mente. Es una conversión volitiva y no impuesta. Es agónica y no casual. No sucede si no hay conciencia de la necesidad personal. Los teólogos llaman a esto “convicción de pecado”. Es darse cuenta que es uno el que está mal y que no podemos soñar en cambiar al presidente, a los diputados, a los catedráticos, a los vecinos, al los padres o a la pareja si no estamos desesperadamente necesitados de cambiar nosotros mismos. ¿Cómo puede un funcionario público aspirar a cambiar la sociedad si es incapaz de mantener a su hogar en paz?  No sólo necesitamos un nuevo país, necesitamos un nuevo corazón. No sólo necesitamos un nuevo plan, necesitamos un nuevo norte.La propuesta de Jesucristo es que él -no la religión- es ese norte para quienes quieran seguirlo. La respuesta individual que le demos a él determinará si seguimos siendo parte del carrousell de buenas intenciones sociales o empezamos a cambiar nuestro microcosmos individual para entonces construir un nuevo país…

Será interesante.
Luego de la ponencia y el tiempo de preguntas saldré directo a la presentación de las nuevas lecciones de Discipulado en VidaNueva, un intento para “construir una nueva nación”.
Ni más, ni menos.

Nos vemos mañana.

Un pensamiento en ““Solución para construcción de la nueva nación”

  1. Pastor Julio.
    Gracias por permitirnos conocer un bosquejo de tu disertación.
    Será muy interesante escuchar los cuestionamientos al argumento Bíblico. Pero mucho mas interesantes tus respuestas desde el razonamiento de Dios.
    Me gusta !!

    Mario.

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