Dinero y ministerio… algunos pensamientos cómo tu pastor…


Esta noche escribo para ti que eres miembro de VidaNueva. Si te congregas en otra iglesia o incluso si vives en otro país, estás bienvenido a seguir leyendo …quizás saques uno o dos principios espirituales que te sirvan allí donde ministras. SIn embargo te advierto que esta noche quisiera abrir mi corazón como pastor a la Iglesia que el Rey me ha encomendado a cuidar.
Así que aquí voy…

Dinero y ministerio son dos palabras que necesariamente van juntas, pero que desafortunadamente han sido abusadas hasta el extremo por personajes sin escrúpulos que se lucran de la realidad que las une -la Biblia usa la expresión “medrar” o “mejorar su fortuna personal” para referirse a lo que estos fulanos hacen-… es terrible. Soy el primero en reconocer que en VidaNueva “hablamos poco de dinero” porque hemos querido diferenciarnos de tanto religioso -no me atrevo a llamarles ni pastores, ni predicadores… porque no lo son-, por eso llamémosles “religiosos”, gente que al fin de cuentas le ha dado mal nombre y reputación al ministerio. Créeme, lo último que quisiera es ser identificado como uno de estos depredadores ministeriales. Pero al no enseñar apropiadamente sobre el dinero creo que hemos obrado mal. De hecho, he dicho a más de uno estos días que si Dios me encomendara levantar una nueva obra, la cosa principal que creo que haría diferente a lo realizado estos últimos 20+ años sería mi manera de enseñar sobre el dinero.
En realidad, no “lo creo” …estoy seguro.

Estos últimos años hemos visto cómo la Iglesia ha incrementado sus oportunidades ministeriales. Si asistes a VidaNueva regularmente sabes que el crecimiento numérico ha sido notorio… pero con el crecimiento en cantidad de personas se ha multiplicado las ocasiones y las puertas para hacer ministerio …y por supuesto, han crecido los gastos. Como consecuencia de “no hablar mucho de dinero” no sólo nos hemos quedado cortos en la recolección de lo necesario para operar, sino que estamos impidiendo que cada uno se involucre en esta área trascendental para el crecimiento espiritual individual. Es un error terrible… quizás no sea tan terrible cómo el de los que se lucran del ministerio … pero no enseñar ni enfatizar la relación entre el dinero y el espíritu es algo que al final de cuentas impide el crecimiento del reino a nivel interno (evitando que el Rey reine sobre el bolsillo de cada miembro de la Iglesia) y a nivel externo (al no contar con todos los recursos para expandir el reino a más personas).
Así que vamos a cambiar.

¿Qué vamos a cambiar y qué no cambiaremos? Bueno… no te preocupes, se que no cambiaremos jamás nuestros intentos de no parecernos a los “lobos rapaces” que trasquilan a las ovejas para su beneficio. No cambiaremos el permitir que sea Dios quien supervise las finanzas de cada quien (nunca digeriré el tipo de cristianismo que “exige” y supervisa la vida financiera de los creyentes). No cambiaremos la libertad que hay en la Biblia para ser generosos. No cambiaremos el hecho de que la Biblia y el Espíritu Santo deben ser los elementos principales de convicción para hacer crecer el compromiso financiero de cada uno de los seguidores del Rey. Sí cambiaremos la frecuencia de enseñanza sobre la mayordomía -llámale mejor “responsabilidad”- de nuestros tesoros y talentos. Sí cambiaremos el poco flujo de información sobre ministerios para que haya más conocimiento de las oportunidades de inversión. Sí cambiaremos la manera de comunicarnos con la congregación.

Cambiaremos… pero, ¿es sólo por qué necesitamos más dinero? Hmmm… al darle vuelta a esto en mi corazón esta noche, creo que no… el dinero es necesario -sí- pero lo que necesitamos es un mayor compromiso de cada uno de los que son miembros de VidaNueva.
Y si no das algún porcentaje de tu dinero a la obra, tu compromiso es nulo. Punto.
Si das un porcentaje básico -digamos 10%-, tu compromiso es básico.
Y no vamos a cambiar este mundo con cristianos que apenas tengan un compromiso básico… ¿o crees que sí?

Si eres de VidaNueva -comes en VidaNueva, creces allí, tus hijos están siendo formados entre nosotros, tu ministerio es realizado acá.. si aquí adoras, aprendes, y eres desafiado por el Rey- te pido que crezcas en tu compromiso financiero. Créeme, Dios no te trajo acá para ser un creyente no comprometido. Diezma. Diezmar es tomar el primer décimo (o 10%) de todo lo que Dios te da a ganar… tu sueldo, o las ganancias y regalías que sacas de tu empresa. Diezmar es el compromiso básico. Por eso, si no estás diezmando empieza a hacerlo ya… este mes, esta quincena, esta semana. Por favor, no uses la excusa de que “no te alcanza”. Créeme …nunca alcanza. Diezmar es un acto que requiere tanto de tu fe como de tu obediencia. Diezmar te trae beneficios espirituales… algo de lo que te hablaré en alguna otra ocasión …pero esta noche no quiero convencerte en base a lo que sacarás de dar tus diezmos.
Te pido mejor que des tu corazón.
Y dónde esté tu tesoro, allí estará tu corazón.

Ya me escucharás hablar más sobre esto otro día.
Te lo prometo. Por hoy, se me acabó el espacio.

 

Nos vemos mañana.

 

Un pensamiento en “Dinero y ministerio… algunos pensamientos cómo tu pastor…

  1. Hola, Señor Julio. Soy de Colombia. Me parece que su blog es muy divertido y que Dios lo siga usando. Frecuento su blog. Hoy decidi escribir porque tengo una pregunta con respecto a este tema, como usted dice en esta reflexión es algo muy delicado por la cantidad de “religiosos” que sacan provecho pero ¿Diezmar es igual a ofrendar de acuerdo a 2 Cor 9:5-7?. Aclarame esta duda debido a su reflexión. Muchas gracias. Dios lo siga usando en el avance del Reino.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s