Zzzzzz… ¡buenas noches!


La información que está a continuación es inútil en todo sentido, si algún día vas a saltarte uno de mis posts te propongo que hoy es mejor que cualquier otro para hacerlo… a no ser que quieras saber un poco de las rarezas de este pastor como persona. No tengo nada profundo que contarte porque esta noche tengo mis neuronas ocupadas más en dormir que en pensar… aquí te cuento:

Son las 10 PM… y aunque tú no lo creas, ya dormí unas 3 horas de esta noche. Hace unos minutos me levanté apenas para cenar algo y estoy por volverme a acostar… mi sistema “ya topó” y está listo para hibernar al menos por unas horas. Los que me conocen desde pequeño saben que mi sistema de sueño es… hmmm… usaré la palabra “atípico”por no decir raro o extraño… duermo “poco” para los estándares de la mayoría (a menudo 4 o 5 horas cada noche y a veces menos) sin que esto afecte el nivel de alerta de mis días productivos a causa de que cada minuto que duermo lo hago profundamente. A causa de mi poco dormir es que suelo postear cada noche -muy noche- mi blog, después de “estar a solas” con el Rey, leer, estudiar y pensar un poco en el silencio de mi casa. Este tipo de vigilia cuasi-permanente me ha permitido leer incontables libros y trabajar tiempo extra a diario por años… lo que ha resultado una tremenda ventaja en el ministerio. Digamos que con días más largos -de 20 horas- se logra más en menos tiempo.

Sin embargo, desde que tengo memoria, un par de veces al año mi sistema colapsa y TENGO que dormir una noche larga para reponerme. Cuando digo que la noche es “larga” es… “larga”… en mi juventud llegué a dormir 20 horas de un solo tirón en alguno de estos episodios bianuales de renovación de fuerzas. Bueno, después de casi un año de no pasar por esto, hoy por la tarde mientras trabajábamos con Steve mi cuerpo me dijo (en realidad, me gritó de manera inequívoca y contundente): es momento de dormir “largo”. Y eso hice. Vine a mi casa a las 6:30 PM, me puse mis pijamas -hmmm… no las de sábado- y me dormí profundamente. El hambre me despertó lo suficiente para sacarme de la cama, comer algo… y ahora me voy a dormir nuevamente.
No sé a que horas despertaré… pero espero que sea en algún momento ya entrada la mañana… ya limpié mi agenda, apague mi teléfono y estoy por cerrar mi computadora.
Voy a dormir.
Como te dije, es una rareza.
Pero todos los pastores tenemos algo de raro.
¡Si te contara de otros!
Buenas noches.

 

Nos vemos mañana.

2 pensamientos en “Zzzzzz… ¡buenas noches!

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