Cuánto dolor…


Ha sido una semana de mucho sufrimiento para varias familias de la Iglesia… yo diría que ha sido una semana inusual de crisis personales y de relaciones, de quebrantos de salud, de enfermedades graves -muy graves- y que ha habido por lo tanto mucho dolor… y mucha oración. Han sido varios los chicos que he visitado en hospitales… han sido muchas -demasiadas- las llamadas recibidas pidiendo consejo o consuelo por asuntos graves. A estas horas de la noche (pasada la medianoche) me acabo de enterar que uno de los niños de nuestra Iglesia -en realidad, un jovencito muy especial- falleció hace unos minutos en uno de los hospitales de San Salvador… que terrible… cuánto dolor.

Una de las cosas más duras de estar en el ministerio es entrar en contacto con tanto dolor humano. No importan los recursos, el abolengo o la procedencia… todos sufrimos. Pero al ver tanto dolor como el de estos días anteriores ni siquiera tengo deseos de escribir… y todo en mí me dice que será un mejor uso de mi energía (muy poca por cierto) a que me dedique a llevar en oración a aquellos que se que están en necesidad.
Te pido que me ayudes a orar por quienes sufren…

Nos vemos mañana.

7 pensamientos en “Cuánto dolor…

  1. Amado Julio, verdaderamente estas últimas semanas han sido de mucho dolor y noticias devastadoras para varias familias de nuestra iglesia. Nosotros como CDV estamos atravesando tiempos muy difíciles con varios miembros y sus familias; me ha tocado ir a hospitales a visitarles, orar con ellos, y compartirles la Palabra. Para la gloria de Dios, don Ramón Yanes, papá de Tirsa, recibió a Jesucristo la semana antepasada. Mi hombro ha servido para que varios lloren, pero hoy sufrí el dolor más intenso en mi corazón, cuando Josué, el hermano de Samuelito, me abrazó, y lloró como un niño, y sólo Dios pudo sostenerme y poner las palabras en mi boca, mientras mi corazón se estremecía al ver y sentir tal dolor…de hecho le estoy escribiendo con lágrimas en mis ojos, ya que demasiadas cosas duras nos ha tocado presenciar a Miguelito y a mí. Sabemos que esta ha sido nuestra elección, ” El Ministerio”, y servir. En lo particular, Salmo 39 ha sido mi compañero en estas últimas semanas. Pienso en Ud. como pastor y oramos por su vida, su familia y los demás pastores y familias, para que Dios les fortalezca de una manera especial. Y nos unimos al dolor de todos los hermanos, sin conocer nombres y circunstancias seguiremos orando.

  2. Nos dolemos con nuestros hermanos, estaremos orando por nuestra familia en la fe!!! Animo!!!!!! siempre los recordamos en nuestras oraciones. Un fuerte abrazo
    Orlando y Yaneth

  3. Hay cosas que a nuestro parecer Dios las hace o las permite sin tener sentido. Un dìa en su presencia comprenderemos del por què del dolor, y nuestras làgrimas cambiaràn en sonrisas…pero serà hasta entonces, cuando estemos en su presencia. Mientras tanto, fuerza y oraciòn para los que pasan pruebas tan duras.

  4. La oración por la Iglesia es una prioridad para nosotros. Nos preocupa la vida de nuestros hermanos. si ellos sufren, sufrimos juntamente con ellos; través de la oración sosenemos a los demás, derribamos las fortalezas espirituales de maldad, y tocamos el corazón de nuestro padre celestial.
    Bendiciones.
    William Zetino

  5. “Por la noche durará el lloro,
    Y a la mañana vendrá la alegría” Sal 30:5

    Cuando le veamos cara a cara, no tendremos mas dolor…. Solo descansaremos en su inmenso amor.

    Bendiciones

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