La gracia y el esfuerzo personal… ¿conflicto o complemento?


Uno de los conceptos más interesantes aprendidos este día lo aprendí al traducir una cita de Dallas Willard y que usaríamos para ilustrar el mensaje de Noche de Jueves/Noche de Viernes que Steve y yo estamos predicando en Filipenses… esta es una cita que nos ayuda a entender la idea presentada por Pablo del deber de “ocuparnos de nuestra salvación”. El pensamiento expresado por Willard dice:

“La abundancia de Dios no se recibe pasivamente ni nos sucede por casualidad. La abundancia de Dios es reclamada y puesta en acción por nuestra búsqueda activa e inteligente de ella. Tenemos que actuar en unión al flujo de la vida del reino de Dios que surge por medio de nuestra relación con Jesús. No podemos hacer esto, por supuesto, puramente por nuestra propia cuenta. Pero tenemos que actuar. La gracia es algo que se pone en contraste con el acto de “ganar por obrar” y no con el acto de esforzarse. Los esfuerzos bien dirigidos, decisivos y sostenidos son las llaves del reino y de la vida del poder pleno de reposo en el ministerio”

Como sabes, Willard es uno de mis pensadores cristianos favoritos… y en esta ocasión debo decir que me ha hecho a mí pensar un poquito más acerca de estos conceptos tan básicos en el cristianismo, pero tan mal comprendidos en la vida cotidiana de los que seguimos a Jesús. La gracia -afirma Willard- está en contraposición a merecernos algo ganado por el esfuerzo personal -ganar por obrar- y que por ende puede llevarnos a jactarnos por el logro, pero no está divorciada de los esfuerzos personales para nuestro crecimiento. En otras palabras, podemos tratar sin que esto desvirtúe la gracia de Dios en nuestras vidas… o, mejor dicho, la gracia de Dios nos muestra que de nosotros depende ser transformados.

¿Qué crees tú? ¿Ves un conflicto entre la gracia y el esfuerzo personal? ¿No son mis esfuerzos e intentos una fuente de oportunidades para proceder con jactancia ante Dios? ¿Me exime la gracia de Dios de la responsabilidad de obrar en mi mayor capacidad en cada aspecto de la vida? ¿Es todo esfuerzo personal un desaire a la gracia? ¿En qué punto debemos dejar de ser proactivos para el reino y volvernos pasivos para la gracia? ¿Dónde trazamos la raya? ¿Trazamos alguna raya? ¿Existe algún conflicto entre estos dos términos o son elementos complementarios?
Esta noche te dejo con más preguntas que respuestas.
Siéntete en libertad de responderlas… siempre hay beneficio en el sano debate de ideas.

A propósito, Steve ya expuso Filipenses 2:12-18 en Noche de Jueves… y nos dejó un reto tremendo a la humildad, a la diligencia personal y a la gracia de Dios en nuestras vidas. Mañana será el “replay” tanto en Lourdes como en Miralvalle.
Allí te veo.

Nos vemos mañana.

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