En honor a las madres… ¡Felicidades en su Día!


Este jueves 10 de mayo en El Salvador -y en otros países de América Latina- se celebra oficial o al menos sentimentalmente el Día de la Madre. Si lees este blog en otra parte del planeta… tenme paciencia este día, es que no puedo pasar por alto la oportunidad de dar gracias al Rey por mi mamá -una mujer excepcional en todo sentido, la mejor madre que pude haber tenido y a quien le debo muchísimo de lo bueno que he visto en mi vida- ¡gracias Mamá! Igualmente debo agradecer a la mamá de mis tres hijos -Patty es… lo máximo como esposa y como madre- en quien he visto de cerca ejemplos de madurez y abnegación que han desafiado mi vida en innumerables ocasiones ¡toda una bendición! De paso, luego de saludarlas a ellas, quiero honrar a las madres de nuestro país… de manera especial a quienes son parte de VidaNueva: ¡Feliz día de la Madre! Gracias por aguantar a los hijos, a los esposos… y algunas por aguantar la vida sin un esposo o un hombre que haya sabido apreciar la bendición que ustedes eran. Si la madre de una familia típica tiene un valor tremendo… ¡cuánto más las que son mamás sin el apoyo de nadie en la vida!
En realidad, cada mamá es un regalo de Dios.
¿Qué sería el mundo sin ustedes?
Hmmm… ejmmm… no habría mundo. 
¡Que tremendo!

Los 10 de mayo están siempre llenos de recuerdos de mi infancia (sí, sueno como viejito, pero a estas alturas al menos tengo un poco de derecho para sonar así). Al igual que muchísimos otros salvadoreños, crecí en Instituciones Educativas que se interesaron en inculcar valores de familia y personales que exaltaban a quien debía ser exaltado… madres, padres, maestros, nuestros mayores, la Patria… Instituciones en las que cualquier ocasión era usada intencionalmente para promover el apego cultural y personal por lo que era considerado bueno. La mejor manera para lograr tales fines era por medio de “Actos” o funciones teatrales artísticas que más que exhibir al alumno en algún número simpático, se interesaban en que quedara muy claro -a veces por larguíiiiiiiiisimos discursos del Director del Colegio o Escuela- el motivo noble que debía inspirarnos el Acto en cuestión. Este domingo en cada uno de los 5 cultos de VidaNueva -tal como se lee en la imagen al encabezado de este post- tendremos un homenaje a las mamás.
¿Cómo no hacerlo?

¿Sabes? en los referidos actos escolares nunca faltaba la declamación de poesía… y en los actos de la madre, no podía faltar el trabajo del eminente poeta salvadoreño Alfredo Espino. ¿Qué alumno de aquellas épocas puede olvidar haber escuchado “Las Manos de mi Madre” en estos significativas funciones artísticas. Al menos, yo… no puedo.

Me parece que ya en el pasado te he citado algo de Alfredo Espino… aún podría ser que haya copiado en este blog su famoso poema “Las Manos de mi Madre”… sin temor a sonar repetitivo -porque la poesía nunca lo es- acá te dejo los versos de Espino.
Disfrútalos… y, si tuviste el privilegio de crecer con tu madre, o de tener a una mujer que hiciera las veces de mamá de forma genuina, piensa en ella mientras lo lees.
Acá te lo dejo:

Las Manos de mi Madre
Por Alfredo Espino

Manos las de mi madre, tan acariciadoras,
tan de seda, tan de ella, blancas y bienhechoras.
¡Sólo ellas son las santas, sólo ellas son las que aman,
las que todo prodigan y nada me reclaman!
¡Las que por aliviarme de dudas y querellas,
me sacan las espinas y se las clavan en ellas!

Para el ardor ingrato de recónditas penas,
no hay como la frescura de esas dos azucenas.
¡Ellas cuando la vida deja mis flores mustias
son dos milagros blancos apaciguando angustias!
Y cuando del destino me acosan las maldades,
son dos alas de paz sobre mis tempestades.

Ellas son las celestes; las milagrosas, ellas,
porque hacen que en mi sombra me florezcan estrellas.
Para el dolor, caricias; para el pesar, unción;
¡Son las únicas manos que tienen corazón!
(Rosal de rosas blancas de tersuras eternas:
aprended de blancuras en las manos maternas).

Yo que llevo en el alma las dudas escondidas,
cuando tengo las alas de la ilusión caídas,
¡Las manos maternales aquí en mi pecho son
como dos alas quietas sobre mi corazón!
¡Las manos de mi madre saben borrar tristezas!
¡Las manos de mi madre perfuman con terneza!

Una vez más: ¡Felicidades a todas!

Nos vemos mañana.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s