Isaías 13:2-3 (no se admiten cobardes)


Este es uno de esos pasajes “raros”… escondidos entre todas las profecías de Isaías y pasados por alto en sus tres aplicaciones (histórica, profética, devocional). El texto literalmente dice:

Levantad bandera sobre un alto monte; alzad la voz a ellos, alzad la mano, para que entren por puertas de príncipes. Yo mandé a mis consagrados, asimismo llamé a mis valientes para mi ira, a los que se alegran con mi gloria

Como en el estudio de cada pasaje de la Escritura, entender la aplicación histórica es crucial para comprender cómo se aplica a nosotros devocionalmente. Isaías recibió una visión de las potencias geopolíticas de su mundo, o más bien debería decir que él recibió una cadena de profecías al respecto. Estas visiones inician en el capítulo 13 con el llamado a la batalla de un ejército de Dios para “hacerse cargo” del mundo… unos versículos después se nos dice que “vienen de lejana tierra, de lo postrero de los cielos” y que en ellos viene Jehová… lo que los hace una descripción clara de lo que sucederá proféticamente en la segunda venida de Jesús a finales del libro de Apocalipsis. Pero lo que me llama la atención es que este es un ejército de Dios (por cierto, nosotros vendremos allí)… y que -desde esa perspectiva- tiene una aplicación directa a nosotros en forma devocional para este tiempo presente, permitiéndonos comprender los rasgos de aquellos que pelean para el Rey. Este pasaje nos muestra tres de esos rasgos… te pido que los veas con los ojos del corazón y los apliques a tu vida.

  1. Los soldados del Rey son “consagrados”. El término usado en este versículo (qadas) denota a alguien santo, limpio… “hecho sagrado” o reservado para Dios. El pasaje implica que Dios toma sus soldados para él y sólo para él… son de uso exclusivo, no pueden pelear otra guerra ni ser efectivos de otro ejército; ni siquiera son soldados enfrascados en su propia guerra personal. Te confieso que a veces me sorprendo con el tremendo énfasis en el cristianismo actual… vamos la milla extra para garantizarle a todos los creyentes que “Dios pelea nuestras batallas” y hemos olvidado que “estamos acá para pelear las batallas de Dios”. Ser consagrado es ni más ni menos que no vivir para ti sino para el que te tomó por soldado.
  2. Los soldados del Rey son “valientes”. Literalmente gibbor significa un guerrero, poderoso, fuerte… un “hombre” en el sentido más heroico de la palabra. Imagínate una de esas batallas épicas en las que los soldados iban a la carga en contra del enemigo sin pestañear siquiera por el miedo (aunque lo tuvieran en verdad). Es que -como alguien dijo- la valentía no significa no tener miedo… sino más bien no dejarte vencer por el miedo que tienes. Ni los ejércitos del Apocalipsis, ni los de la actualidad tenemos el derecho de dejarnos vencer por el temor.
  3. Los soldados del Rey “se alegran con su gloria”. Creo que esta es la clave del pasaje. La fuente del gozo y la realización de este ejército es la gloria de su General. Una forma de traducir esta frase -según dicen los expertos- es “aquellos que se regocijan cuando yo soy exaltado”… ¡que tremendo pensamiento! Los soldados del Rey peleamos sus batallas venciendo cualquier temor porque nuestra alegría radica en que él sea exaltado delante de todos… esa es “la causa” por la que están dispuestos a arriesgarlo todo. ¡Que desafío!

Las noticias para los seguidores del Rey -hombres y mujeres de todas las edades- es que seremos parte de ese ejército… o más bien, que ya somos parte del mismo. Ser un seguidor es ser un soldado. Punto. Dime, ¿te enrolaste en las filas del Señor para ser su soldado o para que él fuera tu guardaespaldas?… quizás la respuesta viene de discernir si lo que te alegra es su gloria o si prefieres ser tú el exaltado.

Esta noche me voy a dormir pensando en que yo quiero ser de sus consagrados, de los valientes a quienes él llame “para su ira” (¡piensa en lo que significa esto!) y añoro a llegar al punto en su vida cuando verdaderamente mi gozo y alegría esté en Su exaltación y no en la mía. A propósito, si voy a meterme en un ejército de este tipo, prefiero que todos mis compañeros soldados tengan -al menos- el mismo tipo de compromiso con el Rey que yo estoy tratando de desarrollar. Digamos que si a mí me dieran a escoger, colgaría un pequeño rótulo en la entrada de cada puesto de reclutamiento (léase “iglesia”) que dijera con letras claras y legibles: NO SE ADMITEN COBARDES.

Allí te dejo la inquietud.

 

 

Nos vemos mañana.

Un pensamiento en “Isaías 13:2-3 (no se admiten cobardes)

  1. Hace 8 años escuche la voz audible de DIOS y me dijo Isaias 13…. Pero mi pregunta es ? Es un llamado ministerial . Un aconteciendo Escatologico o que tiene que ver conmigo ? Leí lo que publicaste pero eso aplica para algunos no todos ? Qué tiene que ver conmigo
    Yo soy cristiano líder y aveces predico pero no estoy de lleno en la iglesia pues tengo un trabajo normal estudio para licenciatura en teología y vivo una vida devoción muy apegada a DIOS? Pero es un pasaje muy complicado si me puedes ayudar oh orar por mi te lo agradecería mucho ! Me escribes de vuelta GRACIAS DIOS TE NEMDIGA

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