Cuando crecer ha dejado de ser un propósito personal…


Mi mente y mi alma han andado inquietas últimamente. Por diferentes razones -personales, ministeriales- he estado pensando en la necesidad de alcanzar mi máximo potencial personal para el Rey… y en ayudar a otros a lograrlo.
Te cuento.

En la vida física el crecimiento es el proceso de desarrollo por el cual se obtiene un aumento -de peso o talla- de manera natural. Crecen los niños y los jóvenes cuando son saludables… crecen los bebés en el vientre materno (a un ritmo vertiginoso por cierto) y -por supuesto- esperamos que sigan creciendo después de haber sido dados a luz. Crecen los adolescentes en su etapa de desarrollo púber. Pero, si somos honestos, ni unos ni otros tienen que “pensar en crecer”. Ningún bebé “toma la decisión de ser más grande”. He conocido a muchos jóvenes, pero te aseguro que nunca me he topado con uno que haga un profundo estudio de la hormona de crecimiento (llamada somatotropina) y que luego se embarque en un proceso intencional de estimulación de las células somatotropas de la pituitaria anterior (que son las productoras de GH). No te creería si me dijeras que tú sí has conocido a jóvenes que lo hagan.
Pero el crecimiento espiritual es diferente.

Nadie crece naturalmente en el mundo espiritual. Nuestras almas no están dotadas de un equivalente incorpóreo para la difícil de pronunciar somatotropina. Piénsalo. Todo el crecimiento en el mundo espiritual es el resultado de procesos intencionales. Nadie “amanece” más grande espiritualmente de la noche a la mañana… ni sucede con el correr de los años. Por eso es que encuentras creyentes viejos que se quedaron enanos espirituales. En algún momento dejaron de intentar crecer.  Por supuesto, al igual que en el mundo físico, la nutrición y el ejercicio son importantes en la vida espiritual… el reposo correcto también lo es. Comer basura -o comida chatarra- es dañino. La poca actividad te atrofia. La mucha actividad te agota. Si no tratas a tiempo tus enfermedades estas impiden tu desarrollo. Mi punto es: si no estás intentando crecer… te apuesto a que no estás creciendo.
Y cuando uno deja de crecer, comienza a morir.

Por alguna razón, Dios decidió que sus únicos recursos en la expansión de su reino éramos los seguidores del Rey. Él no usa ángeles, no usa espíritus, no usa apariciones y la mayor parte de veces no usa milagros. Decidió usarnos a ti y a mí… ¡increíble! Si bien es cierto que él se perfecciona en nuestra debilidad, también es cierto que tales palabras fueron escritas por una de las personas más capaces de todos los tiempos: el Apóstol Pablo. Una de sus marcas personales era que estaba en constante y consciente crecimiento… incluso cuando ya sabía que iba a morir. Estos días he andado pensando en lo fácil que es perder el propósito personal de crecer espiritualmente… y cuando hablo de “espiritualidad” me refiero a mucho más que las actividades de orar, leer la Biblia, ir a la Iglesia o hablar de Jesús con otros. Somos seres espirituales y todas las áreas de nuestra vida no pueden ser segregadas de nuestra vida cual si de apéndices artificiales puestos sobre una superficie orgánica se tratara. Cultivarte, desarrollarte, capacitarte, estudiar, emprender nuevos desafíos, estirar tu mente y tus procesos mentales… estudiar, entender, someterte a disciplinas-métodos-estrategias-rutinas que no te han sido conocidas… todo lo que te hace ser un mejor siervo del Rey te hará un mejor recurso para el Reino.
Dios no puso somatotropina en el alma.
Él nos dio la capacidad de tener voluntad.
Y sin ella no hay crecimiento.

¿Estás creciendo… o te has quedado estancado? ¿Qué estás haciendo para crecer? ¿Cuáles son las áreas en las que has crecido este último año? ¿Quién te está ayudando a crecer? ¿Quieres quedarte como estás ahora? ¿Estás satisfecho con ser como eres? ¿Eres hoy el recurso para el Rey que él desea que seas?
¿Has alcanzado tu máximo potencial personal?
Como te dije… mi alma y mi mente han andado inquietas últimamente.
Acá te dejo algunas de esas inquietudes.

Nos vemos mañana.

2 pensamientos en “Cuando crecer ha dejado de ser un propósito personal…

  1. Gracias: Algunas veces “creemos” que es por osmosis que nuestro crecimiento se dá. Nada mas falso que pretender que la capilaridad en nuestro andar será suficiente para filtrar por un lado y absorver por otro, todo lo que necesitamos para crecer espititualmente. Como dices: “Todo el crecimiento en el mundo espiritual es el resultado de procesos intencionales”, pero debemos dejar de intentar para pasar al hacer. Como dice mi mamá: “Obras son amores y no buenas razones”.

  2. Excelente articulo. Yo me pregunto que pasaria si todos nos enfocaramos en alcanzar nuestro maximo potencial personal?? Como fuese nuestro entorno, nuestro pais, el mundo, el universo al desarrollar al maximo nuestras habilidades? Posiblemente estariamos llenos de “genios”, pero de nada serviria si el enfoque fuera el erroneo. Muchas veces (casi siempre) la superacion personal la enfocamos en obtener la mayor cantidad de posesiones materiales posibles y le decimos (y exigimos) a Dios que nos de a la brevedad posible esos caprichos que queremos, descuidando erroneamente areas en las cuales debemos crecer tanto personal como espiritualmente. Es mi opinion, saludos Julio y te felicito por esa actitud que nos contagia, un abrazo desde Oriente.

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