La milla extra…


Saludos desde el Norte de El Salvador! Esta noche te escribo muy brevemente… es que estoy apenas captando una señal muy débil de Internet en mi computadora. La razón es que Patty y yo nos encontramos en La Palma, Departamento de Chalatenango… llegamos esta tarde para enseñar un campamento de familias de apenas dos días para la Iglesia en la que ambos crecimos cuando estábamos niños y adolescentes (IBMiramonte). Aunque ahora conocemos a muy pocos de los miembros de la Iglesia actual, sí hemos tenido la bendición de reconectar con viejas amistades y rememorar buenas épocas… con todo y todo, yo soy alguien que cree que las mejores épocas siempre están en el futuro. ¿No te parece?

Estamos en un hotelito bonito… y aunque las condiciones tecnológicas quizás no sean las de más avanzada que he tenido a mano en la vida no quería faltar a mi cita diaria en este blog. Ha sido bueno y de mucha edificación para mí ver a familias completas en un mismo campamento, quizás es porque suelo predicar en actividades que están más especializadas (o solo parejas, o solo hombres, o solo jóvenes, etc.)… me resulta muy inspirador ver a papás e hijos adorando juntos y participando de las actividades recreativas como familia completa, si bien las enseñanzas son dadas a cada uno de acuerdo a su nivel de edad y responsabilidad en la vida. Un esfuerzo como este requiere de mucha organización y cooperación… pero ¿no es el buen ministerio de Dios siempre un constante esfuerzo en el que todos “nos estiramos” yendo la milla extra? Todo buen fin espiritual requiere de esa milla extra. Patty y yo lo hemos visto este día por doquier: mamás cargando a sus bebés, papás jalando cochecitos (carruajes, carritos de bebé), jóvenes enseñando a niños… líderes de jóvenes enseñando a jóvenes… pastores animando a todos… y a final, ver a todos aprendiendo en una misma sintonía… resulta una verdadera bendición. Pienso que sería imposible sin ir “la milla extra”.

El campamento termina mañana y -si Dios así lo quiere- regresaremos a nuestros hogares para estar listos para los cultos de Domingo en la mañana. Esta noche deseo para ti (y para mí) que nunca nos volvamos tan cómodos como para perder el ímpetu de ir “la milla extra” en lo que se refiere al Rey.
Por cansado y complejo que esto resulte.

Allí te dejo la inquietud.

Un pensamiento en “La milla extra…

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s