Dios no nos debe nada…


Estas últimas semanas por diferentes razones he tenido varias conversaciones con distintas personas, cada una de ellas con juegos de circunstancias extremadamente distintas… pero curiosamente unidas por una actitud común: al hablar expresan el sentimiento de que “Dios no les ha dado lo que querían”. Nadie lo ha verbalizado de esa manera (aunque algunos casi lo dijeron)… pero la idea de que Dios está en la obligación de bendecirles sustentaba las respectivas frustraciones y desánimos.
Dios no nos debe nada. Punto.
Creer -o sentir- otra cosa está equivocado.

La filosofía de vida en la que uno tiene “derechos” -a recibir, a ministrar, a participar, a ser bendecido- es un vestigio humanista de la pasada manera de vivir que debe ser desechada de forma consciente por los seguidores del Rey. Recibimos por gracia, ministramos por gracia, participamos por gracia… somos bendecidos por gracia; y la gracia implica ausencia de méritos y de derechos. Esta filosofía humanista suele ir acompañada (revestida, adornada, estimulada) por rasgos y actitudes características que la hacen fácil de descubrir. Si crees -aunque sea en el fondo- que tienes derecho a las bendiciones de Dios vivirás en una constante comparación con otros y te quejarás de que tú no las recibes por igual… usarás el clásico ¿”por qué” Dios no me…a mí (o a nosotros/nosotras)? y te rehusarás a aceptar con humildad las decisiones de Dios -y a veces de la gente de Dios- en esta vida. Esto te hará desarrollar un espíritu antagónico constante… te sentirás responsable de ser parte de la “oposición sistemática” -como si las cosas de Dios fueran semejantes a la política humana- y enarbolar el pabellón de la injusticia espiritual. Sólo que tal cosa es una contradicción de términos.

Dios no me debe nada. Él no está en la obligación de bendecirte. Él puede usar a otro, bendecir a otro, favorecer a otro y hacer lo que él desee con otro. Puede enviar a otro a predicar si así le place. Si lo desea puede darle un hijo a otra mujer y no a ti. Si así le place puede darle a otro un empleo y no dártelo a ti. No está equivocado si en sus planes está darle a otro una esposa y a ti no. Él tiene la prerrogativa de abrir los cielos y derramar sus “bendiciones materiales” a otros -a quienes tú jamás se las darías- y cerrarte los cielos cual si fueran de bronce a ti. No tiene porque darnos cuentas a nosotros, ni siquiera tiene que darnos explicaciones. Lo que él hace siempre es justo, ya sea que así lo estimemos desde nuestra humana y finita razón o no. Él es Dios y nosotros no lo somos.
Si solo entendiéramos esto, seríamos mucho menos desdichados.

La próxima vez que te sorprendas pensando en “lo injusto” de tu situación deténte y reflexiona. La injusticia existe… pero nunca (nunca, nunca, nunca, nunca) proviene de Dios. No reclames tus derechos como cristiano… mejor procura vivir como un cristiano derecho.

 

Nos vemos mañana.

3 pensamientos en “Dios no nos debe nada…

  1. Buenos dias, Julio soy un creyente de la iglesia de bucaramanga, colombia vi los videos de la reunion de parejas en villa de leyva y pues ahora siendo cristiano estoy pasando por una situasion dificil no soy casado pero convivi con una mujer durante 5 años hace año y medio asistimos a la iglesia gracias a Dios que uso medios para que yo le buscara, pero las cosas con mi mujer hace mas o menos 2 años no venian bien tenemos un hijo de 3 años y medio muy lindo e inteligente gracias a DIos pero ella dice que no me quiere que el amor se le acabo hemos luchado bueno he luchado mucho para que esa situasion cambie por que digo he luchado por que ella dice que si pero nunca ha puesto de su parte no le ha abierto el corazon al señor y no hemos podido arreglar las cosas por que ella no acepta ayuda en la iglesia nos han querido ayudar de varias maneras pero ella no permite no habla con nadie no busca ayuda hasta que ya la situasion no dio mas cansado de tantos rechazos, desprecios y humillasiones y pues tomando algunos consejos de mi madre por ejemplo que tambien es cristiana y Dios le ha bendecido grandemente pues me dijeron que era mejor que yo me fuera de la casa y la dejara sola para que ella aclarara bien sus sentimientos y sus cosas, esa decision fue muy dificil y dure buen tiempo para realizarla a pesar que mi mujer me decia que si yo no me iva ella se iva, no sirvio ni la asistencia a la iglesia todos los domingos y el darse cuenta que como cristianos era un mal testimonio nada la hizo cambiar de parecer y hace dos dias deje mi casa la que con tanto esfuerzo pudimos sacar adelante y lo que mas me partio el alma fue dejar a mi hijito los amo a los dos hoy estoy gracias al señor tranquilo y orando mucho por el corazon de ella por que en verdad acepte a cristo y no asista a la iglesia por asistir ella es una buena mujer de muy buenos sentimientos no se que le paso..bueno le agradeceria me ayudara con una orientacion aveces siento que no estuvo bien haber salido de la casa por mas que fuese dura la situasion, yo le propuse que nos casaramos y asi estar bien con Dios pero me respondio que no que para casarse debia estar muy enamorada y hacerlo con el amor de su vida, ella tiene 24 años y yo he hecho lo mejor posible por tratarla bien por sacar adelante mi hogar pero nada ni por el niño acepto arreglar las cosas espero su respuesta..muchas gracias mi correo es jairoayala@hotmail.es….

    • Una situación complicada! No hay mucho que yo pueda hacer desde acá, pero te doy estos breves consejos para orientarte.

      1. Busca consejo con tus pastores. Ellos te darán la mejor orientación que puedas encontrar. No metas a demasiadas personas en tu vida como consejeros porque tus ideas se desordenarán y no sabrás qué hacer. Tus pastores sí te abrirán la Palabra para encontrar el consejo correcto.
      2. No te desanimes nunca de hacer lo que es correcto. Lo correcto es poner de tu parte para formar la pareja que Dios quiere que sean. Lo correcto es seguir siendo un padre fiel. Lo correcto es seguir pidiendo por la conversión genuina y el crecimiento pleno de tu pareja.
      3. Entiende que no todo depende de ti, y que Dios no obliga a nadie a hacer nada en contra de su voluntad. Mientras Jesús no es nuestro Rey (en el sentido de que él manda sobre nuestras decisiones) no hay cantidad de “iglesia” o de “religión” que valga.
      4. Ten paciencia.

      Ánimo…

      J.-

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s