Sin Atajos… (ejercita tu alma)


La vida de un discípulo es una vida de disciplina. Punto.
No hay atajos para crecer, ser fuerte espiritualmente, servir a Dios con eficiencia o llegar hasta el final de tus días caminando con el Rey de la manera en la que él desea. Lamentablemente, en nuestro mundo de rápidas soluciones la disciplina parece ser un valor pasado de moda… muchos creen que el desarrollo de un carácter piadoso será producido de manera milagrosa por estudios de 40 días en un libro específico (best seller o no) olvidándose de que más probablemente se necesitan 40 años en un desierto plagado de serpientes ardientes y escorpiones para aprender a caminar como se debe… es que en el desierto-sin abusar de la frase- no existen los atajos.

A partir de este Jueves 23 de febrero y durante las próximas tres semanas (en Noche de Jueves/Viernes), estaremos enseñando un juego de principios sobre la disciplina espiritual a VidaNueva en los tres sitios de la Iglesia. Como dice la imagen arriba, es un estudio en 1Timoteo 4… trataremos de entender como las palabras de Pablo a su amado discípulo deben tener eco en nuestros corazones el día de hoy. Veremos como todos -todos, todos, todos, todos…- necesitamos desarrollar una vida de “gimnasia del alma” a fin de alcanzar el desempeño óptimo en la conducta de un siervo del Rey.

La vida cristiana que honra al Rey es una vida sin atajos. No hay productos milagrosos, cultos especiales, campamentos espirituales, libros para “aprender a ser un campeón espiritual en 28 días”, programas de autoayuda, cursillos de doctrina o atajos similares que nos acerquen a la vida que Dios desea de nosotros… a “la piedad” que Pablo sugiere  a Timoteo. Hmmm… ¿sugiere?… ¿es que acaso puedes escoger no ejercitar el alma? ¡Claro! Esta es una decisión que cada quien debe tomar… pero luego -si decides no hacerlo- cuando vengan las pruebas (carreras, maratones, combates, peleas, etc., etc., etc) no te sorprendas si por estar fuera de forma eres derrotado de manera humillante. No sueñes tampoco que triunfarás sobre el pecado, no alegues en el momento de la tentación el que “la carne es débil”… ni le eches la culpa a que “así eres tú” o a que “es un área que nunca has podido controlar”. Si eres débil es porque has escogido no dejar de serlo. Piénsalo. Reconoce que la única salida para estar preparado es… prepararte; y que la única manera de prepararte es desarrollando una vida de disciplina… o de “disciplinas”.

Te espero en la Iglesia Jueves o Viernes.
Recuerda que para las cosas de Dios, simplemente no hay atajos.

Nos vemos mañana.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s