Adoración Silenciosa (II)…


Anoche te hablé del texto que Dios puso en mi corazón para que estudiáramos esta mañana en VidaNueva, el Salmo 65. Como te explique anoche, el pasaje se refiere a una adoración que -contrastando al júbilo bullicioso que se acostumbra en la alabanza regularmente- se hace en el silencio del alma que contempla a Dios en su santidad. Entonces, cuando nos liberamos de los patrones frenéticos del bullicio que opaca la voz del Espíritu Santo, somos capaces de escuchar lo que no nos gusta… la condición de esclavitud que mantenemos subyugados por nuestro pecado. David lo dijo de manera contundente: “Las iniquidades prevalecen contra mí”… el pecado me gana la partida… tiene más fuerza que yo… es superior a mis fuerzas.
Triste realidad.

Triste es que a pesar de haber recibido el perdón de nuestros pecados, la gracia de Dios en su manifestación más pura… después de tener el acceso a la Palabra, la influencia del Espíritu Santo y múltiples ocasiones para madurar, aún tengamos que vivir esclavos de vicios, actitudes, hábitos o pasiones que ofenden al Rey por su naturaleza y porque “prevalecen sobre nosotros” cuando ya él pagó para liberarnos. Más triste es que el bullicio en el que nos sumergimos -en la casa, en el carro, en el trabajo… y en la Iglesia- nos evita escuchar los señalamientos de Dios dentro de nuestro corazón y por ende nos impide entrar al sagrado territorio de la convicción de pecado… y disfrutar de la abrumadora gracia que nuestro Dios derrama sobre quienes le confesamos abiertamente nuestros pecados.

Si estuviste en cualquiera de los cultos de Campus Miralvalle o Crowne Plaza (Lourdes no estará integrado al programa de predicación hasta en un par de semanas) sabes que hicimos algo “no acostumbrado”… apenas unos cuantos minutos de adoración silenciosa… nadie hablando, nadie caminando, ningún instrumento musical sonando, nadie distrayéndose… simple y sencillamente tuvimos un momento para escuchar la voz de Dios en lo profundo del corazón. No creo que esta experiencia deba suceder en cada culto de forma sistemática, pero se que nos permitió saborear por unos breves instantes el concepto central de David al escribir el Salmo 65.
Lo necesitábamos.

El estudio de este domingo es el último de la serie de “Conectados con su Presencia” que comenzamos hace 4 semanas… en VidaNueva aún nos queda tanto por aprende en esta área que estoy seguro que Dios nos hará volver a tocar el tema en algún momento futuro.
Mientras tanto es momento de practicar lo que el Rey nos ha enseñado.
He allí un verdadero reto.

 

Nos vemos mañana.

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s