De regreso a la acción… (¡viva el equilibrio!)


Acéptalo, estamos en enero. Las fiestas de Navidad y Fin de Año, los asuetos respectivos, los días de vacación de tu trabajo o de tus estudios, las oportunidades de despertarte un poco más tarde que de costumbre (o “no tan temprano”), los desvelos “por gusto”, la música sonando en todo momento (y a menudo, no escogida por ti), la pólvora china, las comidas excesivas, los paseos por los centros comerciales abarrotados hasta el tope de personas “buscando qué comprar”, las visitas de amigos y familiares de fuera del país, los viajes a tu pueblo o ciudad natal… todo esto ha llegado a su fin… o ya casi está por hacerlo. Este es el momento para despertar de este “fin de semana” del año y darnos cuenta que estamos en enero, el famosamente aclamado “lunes del año”. Estamos de regreso en la acción… y a esto digo un sonoro: ¡Me gusta!

Cada año tengo la misma sensación (me parece que todos los eneros escribo un post parecido)… soy del tipo de persona que le encanta disfrutar en grande de un receso en la actividad normal, pero mi sistema funciona mejor cuando estoy “en modo ministerio” a tiempo completo. Más de alguno estará en desacuerdo conmigo… muchos creen que vivir “permanentemente de vacaciones” suena como una buena idea… pero, hmmm… no estoy muy seguro… trata de imaginar como sería la vida así… piensa lo que pasaría si el año tuviera 12 diciembres… que una vez por semana cenáramos pavo (o lo que hayas comido el 31 de diciembre) reuniendo a la familia en una cena a medianoche… no… no me parece una buena idea… piensa en como sería el tráfico en las calles… y cuanto gastarías… y lo poco que lograrías en medio de tanto ruido… me parece que tener todo esto una vez al año es excelente, pero… ¡que bueno es volver a la normalidad!

Esta noche te animo a que regreses a la realidad de la acción en la que el Rey te ha colocado… y que lo hagas con tanta intensidad como te sea posible. Si tienes empleo, dale gracias a Dios por él y no te quejes de que “ya hay que volver a trabajar”… si tienes el privilegio de estar estudiando, no veas el retorno a las aulas como una maldición, sino como una verdadera bendición. Regresa a discipular (o a ser discipulado)… toma de nuevo las responsabilidades ministeriales que dejaste de lado estas últimas semanas… reenfócate en aquello para lo que Dios te tiene en esta Tierra. Estamos en enero y la vida sigue… y así es “como debe ser” en estos momentos de la historia.
Enero puede que sea el lunes del año… pero, después de todo, los lunes no son tan malos.

 

Nos vemos mañana.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s