2012: 366 días para procurar tus sueños…


¿Tienes anhelos que te gustaría perseguir en tu futuro? ¿Hay proyectos que has venido posponiendo pensando que “algún día, tal vez…”? ¿Has considerado que uno de los 366 días que traerá el 2012 pudiera ser ese “algún día”? ¿Sabes?, recientemente he conversado con más de alguien que me ha hablado de sueños aún no realizados que le gustaría perseguir… hmmm… me parece muy interesante… humano… cristiano…  desafiante. Quizás sea porque estamos en esa semana de evaluación personal de la que te hablé el otro día y se nos hace natural ver hacia el futuro… unos cuantos osados se atreven a considerar la posibilidad de acariciar sus sueños… llegando incluso a esbozar planes para concretarlos.
Me gusta.

Lo que no me gusta es que muchos de esos sueños se quedarán en… sueños. Punto. Entiendo que es posible que en muchos casos “el tiempo correcto” no haya llegado… “las circunstancias” no son las propicias… no hay dinero… no tienes el apoyo que quisieras… no te sientes listo… como sea, los seres humanos siempre somos buenos para reconocer, señalar, agrandar, exagerar o incluso inventar las excusas que nos permiten evadir lo que nos causa temor o nos exigirán incomodarnos cambiando nuestra relativa tranquilidad actual … y -si eres honesto- algunos de tus sueños no los emprenderás nunca precisamente porque no quieres incomodarte… y te da miedo el riesgo que hay en cambiar tus circunstancias actuales. ¿Viajes? Muy caros. ¿Estudios? Muy difíciles. ¿Matrimonio? Demasiado compromiso. ¿Negocios? Muy arriesgado. ¿Ministerio? Muy demandante… y luego viene la frase: “Quizás algún día… más adelante”
Si el temor es lo que te detiene, es probable que no haya “más adelante”.

¿Qué habría pasado si los hombres de la Biblia hubieran dicho “más adelante”? Abram habría muerto en Ur de los caldeos, Moisés habría llegado a ser faraón de Egipto, José habría sido sólo un buen hermano menor, Rut se habría regresado a su tierra con Orfa, David habría muerto cuidando las ovejas de su papá, Nehemías sería recordado por ser el catador oficial del rey… Salomón no habría escrito ningún libro… la música y la letra de muchos salmos jamás se habría escrito… Pedro habría llegado a ser un pescador adinerado y Juan hubiera muerto de viejo como parte de la aristocracia judía.
¡Que desperdicio!

Tú y yo tenemos 366 días en el 2012 para atrevernos a emprender ese sueño… o esos sueños que creemos que valen la pena. Si morimos -o al menos nos envejecemos- en el intento, que así sea.
Sueños. Yo tengo los míos.
Ya te contaré un día de estos.

 

Nos vemos mañana.

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