Dad gracias en todo…


1Tesalonicenses 5:18 dice… “Dad gracias en todo, porque esta es la voluntad de Dios para con vosotros en Cristo Jesús” Hmmm… he aquí otro de esos mandamientos claros, simples, directos… fáciles de entender pero muy difíciles de abrazar como “naturales” en nuestra vida. Parece que -junto a lo que he escrito estas últimas noches (Estad siempre gozosos y Orad sin cesar)- Pablo estaba empeñado en despedirse de los de Tesalónica poniéndolos en sencillos aprietos… ¡y a nosotros también! Piénsalo. Las órdenes de Pablo en 1Tesalonicenses están obviamente entrelazadas… tener gozo siempre, orar sin cesar y dar gracias en todo no dejan lugar a que existan espacios “sin Dios” en la vida de un creyente. ¿O sí?

Como sea, dar gracias en todo me es complicado. Punto. Quizás es porque agradecer es el resultado de “recibir con agrado”. Es dar la bienvenida a algo o alguien (en este caso, a cualquier juego de circunstancias) y, como consecuencia de hacerlo, expresar nuestra gratitud a quien lo originó. Para serte honesto, hay ocasiones en las que mi carne, mi razón, mi ánimo, mis valores o simplemente mi actitud me impiden ver mis circunstancias como algo agradable… y se me hace materialmente imposible siquiera empezar a pensar que debo agradecer por lo que sea que me esté sucediendo. ¿Como dar gracias en medio de la pérdida de aquellos a quienes amo, del fracaso de mis sueños o de la evidencia de mi humana fragilidad? ¿Cómo dar la bienvenida a un accidente, a un despido en el trabajo o a la injusticia que alguien cometa contra mí o contra quienes yo protejo? Y si la respuesta que se asoma en mis pensamientos tiene que ver con un pálido “es que esa es la voluntad de Dios“… ¿cómo resolver en mi mente el eterno debate sobre Dios y “el problema del mal” que ha hecho que tantos filósofos (y pseudo-filósofos) salten a la conclusión de que Dios no existe o que él no es como la Biblia lo revela?. La única forma de hacerlo es reconocer que mi humana limitación impide que conozca “todo lo que es” y por tanto no conozco todos los elementos que necesito en mi vida (presentes y futuros) … o los de aquellos a quienes amo. Este reconocimiento de mi realidad (¿no es la tuya también?) me lleva a abrazar la verdad declarada en el libro de Isaías: Mis pensamientos no son los pensamientos de Dios, mis caminos no son sus caminos… y cuando él dice algo lo más razonable es admitir que él tiene razón y yo no. Una cosa sí me es clara sobre la voluntad de Dios, y lo dice claramente este versículo: Dad gracias en todo, porque esta es la voluntad de Dios para con vosotros en Cristo Jesús. 

Obviamente, puedo dar gracias en todo lo que me parece bueno (y a veces, hasta eso se me olvida)… sin embargo, también puedo dar gracias en lo que me parece malo porque estoy “en Cristo Jesús”. Por eso sé que el Rey no me abandona (siempre está presente ¿verdad?) y tengo la certeza de que en su amor -estando él en control de mis circunstancias- no permitiría que algo me sucediera sin un propósito que sea bueno para mí. De manera que cuando doy gracias en todo no tengo que hacerlo con una mueca de resignación en mi cara (o en mi alma) porque ya él me llevó a la convicción de que debo estar “siempre gozoso”.

Esta noche te animo a que decidas ser parte de los que dan gracias en todo. Date cuenta que este es un elemento adicional en el juego de actitudes permanentes que un seguidor del Rey debe desarrollar como parte de su vida cotidiana. Lamentablemente no todos lo hacen, quizás sea porque agradarnos con lo que el Rey está permitiendo en nuestra vida demanda que tomemos la posición de humillación bajo la poderosa mano de Dios que en realidad nos corresponde.
Pensándolo bien: Gracias a Dios por eso.

Nos vemos mañana.

2 pensamientos en “Dad gracias en todo…

  1. “…y conforme a Tu fidelidad me afligiste.”

    Creo que la conclusion de ASAF en el salmo 77:10 es muy real …”enfermedad mia es esta”.
    Se no olvida que Senor es el que tenemos y lo que tambien paso para ensenarnos (el Getsemani, por ejemplo)…se nos olvida, por eso Asaf escribe: “traere, pues, a la memoria”, “… me acordare de las obras de JAH”, “…meditare en todas tus obras”, “y hablare de tus hechos”…directo a nuestra comodidad y autoconmiseracion.
    Comparto estos versos de animo y de no olvidar Quien realmente esta con nosotros…como poderoso gigante.
    Miremos hacia arriba despues de que el Senor nos libra misericordiosamente de nuestra depresion.
    Miremos hacia arriba cuando EL nos permite descanso y renovacion, despues de una jornada agotadora que nos ha hecho sentir sus efectos.
    Miremos hacia arriba para darle gracias cuando EL bondadosa y pacientemente nos habla con Su Palabra, despues que hemos salido del foso de la autoconmiseracion.
    Miremos hacia arriba y alabemoslo cuando EL fielmente nos proporciona la compania y el respaldo de un amigo que nos comprende y alienta.
    Miremos hacia arriba y reconozcamos al Dador, mas que al don.
    Animo a todos en el dia a dia.
    Una abrazo Julio.

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