Ora por tu pastor…


Hoy y mañana estoy participando en “Timoteo-Bernabé”, una conferencia para pastores que -por segundo año consecutivo- ha organizado la Iglesia Bautista Miramonte en esta ciudad. Estoy colaborando un poco con la parte de interpretación simultánea (los conferencistas son excelentes) al mismo tiempo que trato de aprender de lo que está siendo enseñado. Las conferencias de hoy fueron muy buenas… extremadamente edificantes… y -para los pastores allí presentes- me parece que dieron “en el clavo” de las necesidades personales y ministeriales. Créeme, lo que aprendí, escuché, traduje u observé hoy podría ser el tema para unas cuantas semanas de posts en este blog… así que al menos te contaré esta noche mis impresiones.

De las dos conferencias que traduje,  me impactó personalmente la que fue enseñada por Scott Yirka… y se trató sobre “La vida real del pastor”. En realidad, apenas fue la primera parte de la ponencia la que vimos hoy (el resto sucederá mañana viernes)… pero algunos de los pensamientos allí vertidos fueron más que sugerentes. Scott nos hizo una revisión de las bendiciones en el pastorado, y de las presiones que allí encontramos. Nos recordó acerca de las demandas que son puestas, supuestas, impuestas y a veces “autoimpuestas” sobre el desempeño espiritual del pastor y su familia… y nos habló del riesgo (¿realidad?) en la que muchos pastores caemos: la falsificación de una vida “ideal” para llenar los estándares que las iglesias demandan.
Triste… pero cierto.

Ahora, no me mal interpretes. Este conferencista puso muy claro que ningún pastor debe usar excusas a la hora de vivir los requisitos bíblicos de integridad establecidos para los pastores. Pero sí nos mostró como “la familia perfecta, con esposa perfecta, hijos perfectos y padre perfecto” no existen. En “la vida real del pastor” las cosas están lejos de ser perfectas porque él (al igual que tú y yo) no es más que un simple mortal, lleno de imperfecciones y en la necesidad urgente de seguir creciendo cada día para parecerse más a Jesús. Quizás no lo diga… quizás no lo aparente… y tal vez no lo quiera reconocer en público; pero esto no lo hace menos cierto.
Todo pastor necesita que otros oren por él.

Por eso, esta noche te animo a que ores por tu pastor. Estés donde estés y pertenezcas a la iglesia que pertenezcas, puedo garantizarte que el hombre (o los hombres) que Dios puso para que cuidarán de tu alma tiene tantas necesidades espirituales como las tienes tú. Quizá incluso más que tú. No te pido que tengas lástima de tu pastor (¡Dios nos guarde de semejante actitud!), sino que le veas como es: una persona real, con una vida real en la que tiene luchas reales con presiones no-comunes… y que necesita de tu apoyo en oración. Si eres miembro de VidaNueva, te agradeceré siempre tus oraciones. Estoy plenamente consciente de que muchas de las bendiciones que Dios me ha dado (y nos ha dado como familia) son el resultado directo de algunos que -fielmente- oran por este servidor cada día… sin ellos la vida “real” sería imposible de vivir en el ministerio.

Espero con ansias escuchar el resto de la conferencia mañana.
Luego te cuento.

Nos vemos mañana.

Un pensamiento en “Ora por tu pastor…

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s