“En realidad, en realidad, en realidad…no”


En unas horas predicaré a VidaNueva San Salvador… haré un alto “no programado” en nuestro estudio de Marcos porque he estado considerando la necesidad de invitar a quienes aún no se han bautizado en nuestra congregación a que lo hagan. Como te dije anoche, estoy persuadido de la tremenda importancia de los dos “ritos” (no me gusta el término, pero lo acepto) que el Rey nos dejo en esta presente dispensación: la Mesa del Señor y el Bautismo. Bueno… mañana me propongo exponer el trozo de la historia del libro de los Hechos en que se describe la conversión y el bautismo del tesorero etíope de la reina Candace…¡tremendo pasaje!

El texto nos muestra a un hombre -de quien no conocemos el nombre- que estaba definitivamente determinado a encontrar a Dios. Es probable que al leer que él “había venido a Jerusalén para adorar” y que “”volvía sentado en su carro” no te diga mucho de primas a primeras… pero si entiendes que este “pequeño viaje” entre Etiopía e Israel implicaba un desplazamiento de cerca de 3,200 Kms de ida y otros 3,200 de regreso… en un carro que -por cómodo que hubiese sido- distaba muchísimo del confort actual al que estás acostumbrado en nuestro mundo actual tal vez entonces comenzarás a comprender el grado de interés que este hombre tenía en encontrar a Dios. Por eso no es sorprendente que leyó la Biblia (o el pedazo que le dieron)… y al no entenderla buscó quien le explicara… por eso no es sorprendente que al entender la explicación de inmediato puso su fe en Jesús… por eso no es sorprendente que al entender que el evangelio demandaba bautizarse automáticamente hiciera la pregunta: Aquí hay agua; ¿qué impide que yo sea bautizado?
Por eso no es sorprendente que se bautizara inmediatamente.

Este funcionario de gobierno estaba buscando a Dios… y cuando lo encontró no tuvo reparos en obedecerlo y “seguir su camino con gozo”. Bautizarse no fue más que un pequeñísimo paso de obediencia… si ya había decidido recorrer más de 6,500 kms en la incomodidad… ¿cómo no obedecer en un paso tan sencillo?

¿Sabes? Estoy persuadido que quienes no se bautizan al entender el mandamiento de la Palabra (después de la fe, por inmersión total, como identificación con Jesús) es porque en realidad, en realidad, en realidad… no recorrerían 6500 kms para encontrarse con Dios. Es que encontrarlo no es una prioridad en la vida. Si este es tu caso… te desafío a abrir los ojos y ver que en realidad (me refiero a “en realidad, en realidad, en realidad”) no estás buscando a Dios de todo tu corazón, de toda tu alma, de toda tu mente y con todas tus fuerzas.
Y así… simplemente no lo vas a hallar nunca.
En realidad, en realidad, en realidad…no… no vas a encontrarlo de esa manera.

Te dejo la inquietud…

 

 

Nos vemos mañana.

Un pensamiento en ““En realidad, en realidad, en realidad…no”

  1. Julio, que requiere Jehova de nosotros, para poder bautizarnos. Yo he estado en una congregacion cristiana por muchos agnos, cerca de diez, conduzco mi vida honesta y aun me niegan el bautismo. Que realmente Jehova requiere de nosotros?

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