Bautismo y Santa Cena… ¿qué piensas?


Cada de vez en cuando escribo sobre la importancia de que un creyente se bautice o de la importancia que tiene el tomar la comunión con tu iglesia (cualquiera que sea la frecuencia con la que la practica tu congregación). Por supuesto, me refiero a la “Santa Cena” y al bautismo por inmersión en agua tan parte del cristianismo de todos los siglos. No lo hago porque yo sea “bautista” (aunque en verdad, lo soy), sino porque estoy persuadido que estos son de esos elementos en el cristianismo que -a causa del mal uso por la misma iglesia- han perdido la fuerza con la que Dios los creó.

Piénsalo conmigo un rato. El Dios de la Biblia no depende de ritos ni de tradiciones humanas. De hecho, en la medida en la que la revelación se hizo más clara -a través de los siglos en los que la Biblia se iba escribiendo- uno puede notar que hubo una marcada disminución de los ritos y manifestaciones externas de índole religiosas (sólo tienes que comparar la religión judía con la cristiana) y un evidente aumento del énfasis en un corazón transformado por el Espíritu Divino y una mente renovada por Su palabra. Atrás (tan atrás como el Antiguo Testamento mismo) quedaron los sacrificios meticulosamente regulados, los lavamientos y abluciones, los utensilios elaborados en preciosos metales… atrás quedaron también los animales escogidos, las fechas específicas para adorar en lugares específicos designados por Dios mismo… atrás quedaron las comidas ceremoniales y las castas religiosas únicas. Todo eso apuntaba a una sola cosa: revelar a aquellos cuyo corazón adora verdaderamente a Dios.
Pero tal adoración tiene que ser por medio de Jesús. Punto.

No te equivoques. La sinceridad no es sustituto de la verdad al igual que una relación con Dios “a tu manera” no sustituye “la manera de Dios”. Y, a la manera de Dios, dos elementos externos sobrevivieron el ocaso de la religión ceremonial… dos ordenanzas que el Rey quiso que mantuviéramos presentes porque -simple y sencillamente- señalan nuestro compromiso con Jesús. Tales ordenanzas son -obviamente- el bautismo (en el que te identificas públicamente con su muerte, su sepultura y su resurrección) y la mesa del Señor (en la que anuncias su muerte hasta que él venga). Ninguna de las dos es “un rito”… considéralas más bien joyas preciosas que deben ser contempladas con asombro cada vez que tenemos el privilegio de verlas o participar de ellas.

Hace años tomamos la decisión en VidaNueva que la Santa Cena sería un momento especial, único, debe ser “precioso”… por eso apenas sucede una media docena de veces cada año. Los bautismos son obviamente mucho más frecuentes… pero siempre me preocupa que quienes estén allí se den cuenta de lo trascendental del paso que quien se bautiza está dando. Te animo a que -estés donde estés- no pases por alto lo importante de estas dos ordenanzas cristianas.
Después de todo, fue idea de Dios preservarlas para nosotros.

 

 

Nos vemos mañana.

Un pensamiento en “Bautismo y Santa Cena… ¿qué piensas?

  1. hola jajaj yop ma vautice hase como unos cuantos meses pero gracias a la gloria de dios cada ves suero mejor mis obstaculos y las gerras espirituales!! dios es poderoso y magstuoso entre todo!! Gracias a el puedo ser mejor persona!! y tener una vida mejor en el mundo… y la vida eterna para sinpre!! poreso bautisensen y crean por qe el todo lo puede!!! Lo digo yo como experiensi propia!! YO fede!! POr cualquier cosa o comentario o consulta busquemen por facebook: ElFee Rrico Ok!! Qe dios los bendiga grandemente asi como lo hiso y lo hase con migo!! Chaoooo!! =D

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