El arte de preguntar…


Se le atribuye a Voltaire la frase que dice “A una persona se le debe juzgar más por sus preguntas que por sus respuestas”  Hmmm… no sé si ese sea el caso siempre… pero sí puedo decirte que las preguntas que hagas revelan lo que hay dentro de ti. En otras palabras… dime qué preguntas, y te diré quien eres.

He estado estudiando el Evangelio de Marcos por más de dos años (aún desde antes que comenzara a predicarlo cada semana en VidaNueva) y te confieso que cada vez que lo leo quedo fascinado al ver como el Espíritu Santo se las arregló para mostrar simultáneamente la vida de Jesús de una manera simple y lo complejo de la naturaleza humana de quienes rodearon al Rey durante su estadía en la tierra. Al leerlo uno no puede menos que notar que las personas somos complicadas… cuando algo tiene el control de nuestra mente/alma/corazón podemos pasar por alto las verdades más evidentes o las oportunidades más excelentes como si se tratara de algo sin importancia. Hmmm… para serte honesto veo el mismo tipo de actitud cada día al estar trabajando con gente de todo trasfondo. Somos complicados… ¿no crees?

Toma por ejemplo el pasaje que estudiaremos esta semana… no es mi intención explicártelo esta noche (pero te animo a estar en cualquiera de los cultos este domingo por la mañana)… baste decir que hemos llegado a Marcos 12:13-34… un pasaje largo que narra una serie de tres episodios seguidos que sucedieron apenas un par de días antes de que el Rey fuera apresado y condenado injustamente. Estos tres episodios tienen una cosa en común… en cada caso alguien le hizo una pregunta a Jesús… pon atención:

  1. Los fariseos y herodianos hicieron una pregunta política:  ¿Es lícito dar tributo a César, o no? ¿Daremos, o no daremos? 
  2. Los saduceos -una secta que no creía en la resurrección- hicieron una pregunta hipotética… un puro ejercicio mental sin valor. Le plantearon el caso -inexistente, irrelevante e improbable- de una mujer que se casó y enviudó 7 veces (y de acuerdo a la ley judía que procuraba una descendencia física todos sus esposos eran hermanos de sangre entre sí) entonces preguntaron: En la resurrección, pues, cuando resuciten,
    ¿de cuál de ellos será ella mujer, ya que los siete la tuvieron por mujer? 
  3. Un escriba le hizo entonces una pregunta espiritual: ¿Cuál es el primer mandamiento de todos? (implicando ¿cuál es la clave para obedecer a Dios?)

Las respuestas de Jesús fueron fascinantes -es lo que estudiaremos el domingo, o al menos comenzaremos a hacerlo-… pero esta noche no puedo evitar pensar en la oportunidad que tuvieron estos de escuchar de la boca misma de Dios lo que quisieran averiguar; y como cada uno escogió preguntar de acuerdo a las complejidades de su alma. No puedo evitar preguntarte:  Y tú… ¿qué le habrías preguntado a Jesús?

Allí te dejo la inquietud…

Nos vemos mañana.

Un pensamiento en “El arte de preguntar…

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s