¡Hosanna!


¡Qué palabra más increíble… y que contexto más inverosímil el que Marcos le da a la misma! Debo confesar que me fascina la manera de escribir que tiene el Espíritu Santo… toma un libro como Marcos -que hemos estado estudiando ya por largo tiempo en VidaNueva- y encontrarás sorprendente como se da muy poco espacio al Bautismo de Jesús y la aparición de la Trinidad (3 versículos) o a la conversión de Mateo (2 versículos) pero en Marcos 11 se usa un espacio amplio para describir como dos discípulos fueron “a la aldea de enfrente” a traer un pollino para la entrada triunfal en Jerusalén (¡7 versículos!). Creo que algo hay con el burro este… pero no puedo todavía poner el dedo en la llaga (¿ponerle la cola al burro?)… más sorprendente aún es que al final del recuento del burro aparece la multitud en la entrada triunfal a Jerusalén diciendo: “¡Hosanna! ¡Bendito el que viene en el nombre del Señor!¡Bendito el reino de nuestro padre David que viene! ¡Hosanna en las alturas!”

¡Hosanna! Estoy seguro que alguna vez has pronunciado esta expresión (quizás cantando en tu iglesia)… pero, ¿sabes lo que significa? Literalmente esta es una transliteración del concepto hebreo traducido como “¡Por favor Sálvanos!” y fue coreada por la multitud en reconocimiento de la identidad mesiánica de Jesús… trata de visualizar a aquellos que -en lo que ahora llamamos “Domingo de Ramos”- y en virtud de su dolor personal a causa de la opresión romana gritaron aliviados ante quien venía a rescatarlos de una vida miserable. Piénsalo. El Mesías era percibido por casi todos los judíos como un libertador tan espiritual como político… más como un Rey que como un sacerdote… así que debe haber sido sorprendente para ellos verlo entrar en un pacífico asno y no en un brioso corcel de guerra… igualmente impactante debe haber sido que en vez de ir a enfrentar a los romanos se dirigió al templo judío y lo limpió (por segunda vez) de quienes lo habían convertido en cueva de ladrones. Es que él iba a salvarlos de lo que verdaderamente les estaba matando.

No nos equivoquemos. ¡Hosanna! es el grito desesperado del que clama por la liberación de una vida en opresión y derrota… no fue un vocablo ideado para cantarse en “un himno que me ministra” ni para la solemnidad de una ceremonia religiosa que transcurre en un lugar en el que se combina el incienso del sacerdote y el hastío del pueblo que asiste a la misma. No… ¡Hosanna! es el resultado natural de un corazón que adora clamando en la presencia de quien viene a rescatarlo. Cuando veas al Rey entrar en tu vida y te des cuenta de que él es la respuesta a tu desesperación clama ¡Hosanna!…
Esta noche deseo para ti que veas al Rey en su poder… y que grites en el fondo de tu corazón ¡sálvame!… ¡ayúdame! ¡rescátame!… ¡Hosanna!
Después de todo, él es el único que puede hacerlo.

Nos vemos mañana.

2 pensamientos en “¡Hosanna!

  1. hermosas palabras de bendición llegaron a mi vida!
    Dios le bendiga aun mas y le pido por favor oración por mi matrimonio que el enemigo quiere que caiga en divorcio.

  2. Mi querido Pastor Julio…nunca me cansare de darle gracias a DIOS por permitirme escuchar su palabra a traves suyo…leyendo sus mensajes me doy cuenta de cuan grande es el amor de nuestro PADRE CELESTIAL. le deseo cada dia mucha bendicion…se le kiere.
    Ninel

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