Viles y bajos…


Al estarme preparando para enseñar mañana temprano en el desayuno de la Alianza Evangélica de El Salvador, me topé con uno de esos pasajes escritos a líderes espirituales que dejan boquiabierto a cualquiera… para serte honesto, este trozo está lejísimos de ser mi pasaje favorito… pero creo que los que somos líderes bien haríamos en considerarlo concienzudamente para analizar el resultado de nuestros ministerios. Me refiero a Malaquías 2:1-9 (da clic acá para leerlo)

A los sacerdotes judíos en tiempos de Malaquías -los levitas a cargo del bienestar espiritual y por ende, social del pueblo- Dios les reclama fuertísimamente por no haber tomado la determinación de corazón de darle la gloria (algo que, por cierto, nunca sucede como producto de la casualidad). Creo que te he dicho antes que el versículo 3 de Malaquías 2 es el texto más pesado de toda la Biblia… (léelo entendiendo lo que cada palabra quiere decir por favor)… luego explica que la vida y la paz que Dios dio a Leví era para causar el temor necesario en su alma para ser el heraldo o embajador del Rey. Inmediatamente Malaquías explica: “Porque los labios del sacerdote han de guardar la sabiduría, y de su boca el pueblo buscará la ley; porque mensajero es de Jehová de los ejércitos.” Palabras profundas… pero no por eso imposibles de entender: Los líderes espirituales son el recurso de Dios para una nación en tiempos de crisis. Punto.

Lee los versículos 7 al 9 del pasaje y sigue la lógica conmigo: ¿Qué sucede cuando la boca de los líderes espirituales no guardan la sabiduría? Respuesta: el pueblo no busca la ley en ellos porque han dejado de ser mensajeros de Dios. ¿Qué pasa cuando dejan de ser mensajeros de Dios y siguen siendo sacerdotes? Respuesta: No sólo se apartan ellos del camino sino que arrastran en su tropiezo a muchísimas personas. ¿Qué pasa cuando los líderes espirituales de un pueblo son tropiezo? Respuesta: Dios no los defiende… más bien los hace “viles y bajos ante todo el pueblo”.
Viles y bajos son palabras fuertes.
Especialmente de aquellos que deberían ser tenidos en alta estima por todos.

Viles y bajos. ¡Como contrastan estos términos con el anhelado “buen siervo y fiel” que quisiéramos escuchar de boca del Rey!
Si eres un líder espiritual en tu Iglesia, tu denominación, tu ministerio… o simplemente en tu hogar, esta noche te animo a decidirte de corazón dar gloria al nombre de Dios (en contraste con buscar tu propia gloria). Créeme, ese es el mejor seguro para evitar que termines como uno de los líderes del tiempo de Malaquías.
Tú decides.

Nos vemos mañana.

Un pensamiento en “Viles y bajos…

  1. Dios nos està llamando a trascender de los comunes liderazgos religiosos a la dimensiòn de Gloria de los liderazgos espirituales, cada uno de nosotros debe examinar su camino en asocio con Dios, para que cumplamos su mandato y recibamos de EL las promesas de bendiciòn y evitemos la de maldiciòn. Yo me anoto.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s