Increíble… la temporada navideña está ahora a nuestras puertas. En mi casa, Patty y los niños ya decoraron nuestro árbol (Patty tiene un talento especial para esto)… y ahora mismo estoy escribiendo este blog viéndolo… es precioso, uno de los símbolos más evidentes en nuestra cultura de que la época navideña ya está acá. En los próximos 25 días estarás bombardeado por música, comerciales, regalos, cenas, tarjetas, comida, comida y más comida. ¡Cuidado!
La navidad es dinero para los comerciantes, y gastos y más deudas para los compradores. Es alegría para los niños (en espera de los juguetes), es ropa nueva para los jóvenes… es… cosas. Pareciera que el mundo entero se enfrasca en una febril búsqueda de cosas que se compran… ofertas que «no puedes perderte». Este año «de crisis financiera» el asunto ha llegado al ridículo… hasta el grado que ayer -en Long Island, NY- un empleado de una tienda Wal-Mart murió al abrir las puertas de uno de los famosos almacenes de esa cadena a una turba enardecida e impaciente por entrar a comprar las famosas ofertas del «Viernes Negro»… la fecha que marca el inicio de la temporada navideña en aquel país. Perdón… que marca el inicio de la temporada de compras navideñas en aquel país. CNN reportó hoy que sólo el día de ayer los consumidores compraron ofertas por $10,600 Millones de dólares.
Pero ¿cómo será esta navidad para ti? ¿Cómo puedes celebrarla?
Esta noche quiero animarte a que -antes que la temporada te «envuelva»- tomes control consciente de lo que deseas para ti y para los tuyos. No me refiero a cosas… sino al valor propio de la época. De hecho, no es congruente que hablemos de crisis económica y estemos pensando en más deudas para nuestra ya vapuleada economía familiar. Quiero proponerte algunos puntos en los que podrías tomar control de la época…
1. Haz que esta navidad sea un tiempo para celebrar tu fe. Piensa. La navidad es la celebración del cumpleaños de tu Rey… todo lo demás ha sido añadido por los hombres (algunas veces hasta el punto de lo blasfemo ¿no crees). Procura enfocarte en las implicaciones -para ti, para tus hijos, para la humanidad- de que el Rey del universo nació en un pueblito de este planeta sólo porque quería demostrar su amor salvándonos y estableciendo una relación con nosotros.
2. Haz que esta navidad sea un tiempo para disfrutar a tu familia. Si la tienes… gózala. Si no la tienes… búscala (puedes encontrar una muy grande en tu Iglesia local). No quiero sonar cursi… pero aprovecha esta navidad para manifestar tu amor a aquellos que durante el año han estado a tu alrededor. Haz un especial énfasis en tus padres… no puedes saber cuantas navidades más estarán contigo.
3. Haz que esta navidad sea un tiempo para sanar tus finanzas. No te endeudes más. No compres cosas si no tienes el efectivo para hacerlo… no hagas regalos superfluos, ni sucumbas ante la presión de los almacenes. Si recibes dinero extra (aguinaldos, regalos) no lo malbarates… dale a Dios lo que es de Dios y usa lo que él te da para salir de deudas o para aprovisionarte para momentos más difíciles. No creo que deba haber pánico por como se pinta el panorama mundial… pero creo que es de necios botar el dinero cuando todos los economistas del planeta están diciendo que hay que recortar gastos.
4. Haz que esta navidad sea un tiempo para mejorar tu futuro. Navidad y fin de año se prestan para evaluar los últimos doce meses y planear el crecimiento para lo que viene adelante. No pierdas tu enfoque entre la algarabía y el bullicio propios de esta temporada… haz un tiempo aparte para conversar con Dios (y con tu familia) sobre lo que debes hacer el próximo año. Navidad nos da la oportunidad de dirigir sabiamente nuestras acciones para evitar vivir a base de reacciones.
Increíble… sólo faltan 25 días para Nochebuena…
¡Aprovéchalos!
Nos vemos mañana.
Nota: me han pedido que oremos por la salud de Pablo Clark, un buen amigo y fundador de La Biblia Dice en Colombia y del movimiento “Colombia para Cristo”. Pablo está hospitalizado con un proceso infeccioso muy severo… pidamos a Dios de Su salud para él.


1 comentario
Martes, Diciembre 8, 2009 a las 12:47 am
Muy buena reflexión sobre la forma de celebrar la Navidad. Gracias por la luz que nos da.