Miércoles, Julio 16, 2008...11:08 pm

Eres terco?

Saltar a Comentarios

Pertinaz, obstinado e irreducible. Esa es la manera como el diccionario define al terco. Hmmm… ser terco implica que eres testarudo… y que eres difícil de tratar. Sinceramente, espero que no lo seas…

Antes de seguir adelante debo confesarte que -desafortunadamente- me considero ser “un poco” terco (pregúntale a Patty!)… y, créeme, definitivamente no es algo que me gusta de mi carácter. Digo “un poco” porque… creo que he aprendido un poco en los últimos años. No se puede ser líder de un equipo y ser terco por mucho tiempo o en muchas cosas… aunque todavía tengo un trecho largo que recorrer en esta área. La verdad es que en la medida en la que me hago “menos joven” veo las implicaciones desastrosas de un carácter porfiado… “irreducible” en el sentido en que no da marcha atrás y no cede terreno; especialmente ante las formas y los métodos de otros. Si a algo le temo (y creo que tú también deberías tenerle pánico) es a ser un anciano terco… los que llegan a esa condición en la vida sufren de inadaptabilidad a un mundo que -de todas maneras- encuentra nuevas formas de hacer las cosas. Los tercos sufren… y hacen que quienes están a su alrededor sufran con ellos.

Sin embargo, este rasgo del carácter en mi o en ti no pasa desapercibido para Dios. Piénsalo. Trasciende más allá de ser simplemente un problema de personalidad… y se vuelve una fuente de problemas espirituales. ¿Cómo pasar por alto la manera en la que Saúl fue señalado por Samuel en cuanto a su terquedad? ¿Te acuerdas?

Porque como pecado de adivinación es la rebelión, y como ídolos e idolatría la obstinación. Por cuanto tú desechaste la palabra de Jehová, él también te ha desechado para que no seas rey. (1Samuel 15:23)

Siempre me ha intrigado porqué es que la Biblia equipara la idolatría con la obstinación. No sé que creas tú, pero me parece que la obstinación es una forma de “auto-deificarse”… o como decimos hoy en día: es jugar a ser dios. Y pongo dios con minúscula a propósito… porque tú y yo apenas podemos aspirar a ser una caricatura de un dios menor… La obstinación no es más que una actitud de orgullo disfrazada en la que idolatramos las capacidades (y los métodos) de nuestra carne.

Mi estimación es que a medida en que somos tercos, ahuyentamos a quienes están a nuestro alrededor… y ponemos una barrera con Dios tan poderosa como si estuviéramos adorando una estatua hecha de palo o de piedra. Ja! No puedo imaginarme a mí mismo arrodillado ante una escultura en posición de adoración… pero, reconozco que todos somos capaces de arrodillarnos ante nosotros mismos en actitud de obstinación.

¿Cómo sabes si eres terco? Bueno, aquí te van algunos indicios y evidencias… búscalos en tu vida para hacer las correcciones del caso.
Eres terco…

1. Si te irritas cuando las cosas no se hacen a tu manera.
2. Si no das tu brazo a torcer por nada del mundo.
3. Si te cuesta admitir que tú estas equivocado y el otro está en lo correcto (esto es particularmente cierto en tu matrimonio o en tu ministerio)
4. Si cuando te ofendes… te “echas llave” (Si eres salvadoreño entenderás fácilmente esta expresión… si no lo eres, consulta Proverbios 18:19 acá)
5. Si te gusta tener la última palabra en una discusión.
6. Si aun cuando perdiste la discusión sales pensando que “tenías razón”
7. Si te molestan los métodos de otros. (Me refiero a las formas de… todo: manejar, cocinar, hablar, enseñar, ministrar, comer, viajar, etc.)
8. Si eres inflexible. No te autocalifiques… pregúntale a alguien que vive contigo si lo eres o no…
9. Si te cuesta ver “el otro lado del asunto” y estereotipas que “todos los hombres son así” o “todas las mujeres están locas” para poder ganar un argumento.
10. Si eres orgulloso. (No creo que necesito comentar este punto)

Y la solución para la terquedad? Bueno… se me acabó el tiempo… te la prometo para mañana.

De hecho…

Nos vemos mañana.

5 comentarios

  • es muy iteresante me gusto mucho y ademas es blibico iiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii que esssssssssssssssssssss ermosooooooooooooooooo muiiiiiiiiii ermosooooooooooooooo yy massssssss…

  • ya por ahí alguien dijo que todos los excesos son malos.

    no defiendo la terquedad ni mucho menos, entiendo que una persona que es incapaz de reconocer cuando se ha equivocado, es una persona incapaz de avanzar y de lograr metas.
    muchas veces debemos retroceder para lograr avanzar, y en cuanto a las caidas… hay que pararse, limpiarse las rodillas y seguir caminando.

    un gran saludo
    hasta siempre

  • leí detalladamente el artículo, encontre muy cierto casi todo, y digo “casi” porque en ningún momento se habló de lo bueno que aveces resulta ser terco.
    al comienzo definio terco como algo pertinaz, vale decir, algo que es duradero y permanece sin cambio. me pregunto si ser terco (pertinaz) en cuanto a la fe o a la religion es algo malo?
    tal vez si, tal vez no depende de quien lo mire, bajo mi punto de vista, es un no.
    en mi caso particular, me han dicho que soy terco y creo reconocer en mí, razgos de terquedad.
    cuando me he propuesto algunas metas, las he cumplido y en la mayoria de los casos no he dejado los proyectos a mitad de camino, ni tampoco inconclusos y creo que eso se lo debo a la terquedad.
    en fin, creo que no es malo ser terco cuando se mantiene un orden y una justa medida.

    saludos

    • Tu punto me parece interesante! Estoy de acuerdo que hay un aspecto de virtud en el carácter inamovible… aunque regularmente usaría otros términos (constante, consistente, de convicciones profundas, etc.). Puede ser una cuestión de semántica…
      De todas maneras, tengamos cuidado en no cultivar (ni permitir) el lado negativo de este rasgo de carácter

      Saludos

      Julio

  • Tienes toda la razon Julito…lo mas increible es que uno aveces ni se da cuenta que es terco, hasta que algun hermano te lo dice y por las reacciones que tenemos nos respondemos a nosotros mismos. Dios es tan hermoso que nos revela nuestros defectos en el espejo (la Palabra); eh ahi la importancia de estar cada dia para bañarnos, perfumarnos y vestirnos con la Palabra de Dios.

    Un abrazo desde Colombia de parte de Pacho y Caro, saludame a Coqui y Ena, les hemos escrito un par de veces pero nos revota el correo. Dale un fuerte abrazo a tus hijos y a Paty, Dios les continue usando…..


Escribe un comentario